lunes, 28 de octubre de 2013

Comentando "El Paisano de Jamaica", de Javier Romero

Opinión extraída del blog "A leer que son dos días"

El paisano de Jamaica, de Francisco Javier Romero Valentín

Me resulta curioso a mí mismo que hace una semana no tuviera conocimiento de la existencia de Blas de Lezo, un militar español del siglo XVIII que debiera estar a la altura de otros como El Gran Capitán, Hernán Cortés, Francisco Pizarro o el Duque de Alba y que sin embargo permanece olvidado por la historia. Una conversación familiar seguida del aviso de la disponibilidad gratuita y legal de este libro en la red me han llevado a ampliar mis conocimientos sobre este personaje. «El paisano de Jamaica» no hubiera llamado mi atención si no hubiera sido por la coletilla que el autor ha añadido al título como reclamo en Amazon y que reza así: «el espía de Blas de Lezo». Estuvo disponible de forma gratuita, como digo, el pasado miércoles en esa promoción a la que se ven obligados los autores menos conocidos para hacerse un hueco en el convulso mercado editorial de estos días. Hoy sigue disponible en esa plataforma en su forma electrónica al precio de 2,98 euros, más que económico para un libro que se acerca a los doscientos cuarenta mil vocablos. Más información sobre el autor podemos encontrarla en la muy cuidada página web del autor.

El libro está centrado en unos pocos meses de la historia de España, lejos de nuestro suelo patrio, concretamente en Cartagena de Indias cuando en el siglo XVIII andábamos por allí con nuestros virreyes y nuestros ejércitos sometiendo a los locales y esquilmándoles todas sus riquezas. Allí, en los primeros meses de 1741, tuvo lugar una batalla contra el ejército inglés, comandado por Edward Vernon, tremendamente superior en efectivos, que fue ganada en última instancia por el buen hacer y la templanza de «Mediohombre», apodo de Blas de Lezo y Olavarría, un pasaitarra español que, a pesar de faltarle una pierna, un brazo y un ojo, siguió su carrera militar de forma honesta, honrosa y brillante, aunque su personalidad le llevó a enfrentarse con el virrey Sebastián Eslava que lo ninguneó hasta conseguir que le fuera formado un Consejo de Guerra al que no tuvo que asistir por haber muerto en septiembre de 1741, pocos meses después de la derrota infringida a los ingleses.

Novela histórica o historia novelada, el autor se apoya en personajes ficticios creados por él para armar un bonito y entretenido relato que sigue con mucha fidelidad lo acontecido en aquellos meses de 1741. Como es de agradecer en este tipo de novelas, el propio autor nos informa detalladamente de lo que fue real según los historiadores, que algunas veces no se ponen de acuerdo, y lo que es ficción creada por él mismo para dar soporte a su libro. Escrito con una prosa agradable y cuidada, con unos personajes redondos que calan en el lector al asegurarle unas cuantas horas de divertimento, amén de conocer un poco sobre la tremenda figura de este marino olvidado y los insidiosos que le rodearon. Algo muy de actualidad, que ahora se denomina «mobbing», tres siglos después que puede resumirse en este párrafo extractado del libro puesto en boca del propio Blas de Lezo:
«No aguanto más. Puedo guerrear con todas las fuerzas que el enemigo envíe en mi contra, y si he de morir en batalla lo haré con todo el valor y el honor que logre reunir, confiando estar a la altura del país que he defendido toda mi vida. Pero si hay algo con lo que no puedo es con la mentira, con el engaño y con esta puta envidia que muestran muchos de los hombres que toman las decisiones en España. Contra eso ni he sabido luchar en mi vida ni tengo ganas de aprenderlo a la edad que tengo ya».
Si he de poner un «pero» personal, es la excesiva longitud del libro. El autor se recrea con profusión en muchas de las escenas y nos las hace vivir casi como si estuviéramos allí. Pero puede ser que lo que a algún lector pueda llegar a aburrir a otros les resulte agradable en ese sentimiento que se tiene de que no nos gusta que se acabe un libro que está resultando agradable y entretenido. Un libro que en mi opinión, no sé si modesta, está a la altura por lo menos de otros de corte parecido de autores como Juan Gómez Jurado, Matilde Asensi o Pérez Reverte, pero que no tiene la difusión y la fama de estos y le costará hacerse un hueco. Si con este comentario contribuyo a ello me daré por satisfecho. Para aquellos que quieran saber más de este español y vasco olvidado, hay más libros dedicados a glosar su memoria y mucha información en la red, pero por aquello de la auto-propaganda hago mención a una entrada mía en un blog amigo titulada "BLASdeLEZO".

11 comentarios:

  1. Estupenda reseña. Suerte con el libro, Javier.
    Un abrazo.

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  2. Ya tenía ganas de leerlo, y ahora incluso un poco más. A ver si me puedo poner con él antes de que acabe el año...

    Un abrazo y suerte.

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  3. Javier, he tratado de comentar en tu web, pero me ha sido imposible, me puedes decir que tengo que hacer?

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    1. Janett, te puedes creer que no he visto este comentario hasta hoy? Jajaja.

      Tienes que dar de alta un usuario para poder hacer comentarios. Al principio no era así, pero no paraba de entrarme spam y tuve que hacer algo para detener esa sangría, porque era un infierno. Tenía todos los comentarios ofreciendo porno, viagra y alargamiento de penes. Si fuera escritor de novela X no me vendría mal, pero no es el caso :D

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  4. Bueno Javi, por fin he tenido tiempo de ponerme con tu libro y me ha gustado, incluso más que "El asesino del tarot". En los años que median entre el uno y el otro, creo que has evolucionado como narrador, pues te has embarcado en una novela mucho más ambiciosa, compleja y difícil de llevar a cabo, y lo has hecho con éxito. Me imagino perfectamente el trabajo que te ha debido de costar llevarla, ¡nunca mejor dicho!, a buen puerto. Me parece una obra tan difícil de escribir como fácil de leer. He de reconocer que el principio, aunque interesante, me ha parecido que es un pelín más flojo que el resto. Me ha dado la sensación de que has depositado el 100% de tu energía a partir del asedio, como si eso fuera no sólo lo que más te interesaba narrar como escritor, sino como si eso fuese también lo que más apreciarías como hipotético lector de tu obra. Evidentemente éstas no son más que impresiones mías que me encantaría ver rebatidas, jeje.
    Por otra parte, a mí me ha gustado la cercanía con la que describes a Blas de Lezo (y al final de la obra explicas porque ha sido así, y me parece de lo más lícito; muchos grandes escritores lo han hecho), pero creo que a algún lector tiquismiquis y poco dado a la imaginación, esa parte le pueda resultar aventurada. Lo digo porque algunos lectores de novela histórica se olvidan que están leyendo novela y no historia. Como el pobre diablo ese que ha dicho que casi has escrito una novela rosa. En fin... ¿será tan triste su vida como para no admitir una pequeña historia de amor, que además tampoco chirrría, entre el fragor de la batalla?
    También te diré que me parece una muy buena historia para llevar al cine. Si yo fuera productor te compraría los derechos, jeje. En España se hace una y otra vez la misma película, y sin embargo hechos como éste, se dejan de lado, para realizar absurdas comedietas que sólo tienen de reclamo el palmito de sus protagonistas. El único intento serio fue con Alatriste, y sin bien gozaba de una maravillosa fotografía, que hacía que las escenas parecieran salidas de un cuadro de Il Caravaggio, el guión hacía más aguas que los barcos de tu novela.
    Un fuerte abrazo y enhorabuena por el libro.

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    1. Muchas gracias por los comentarios, Alberto. Como te he dicho por Amazon, me alegro de que te haya gustado la novela.

      Si el principio ha salido más flojo no ha sido intencionado, no. En la primera parte quería situar históricamente la historia, así como ir presentando a todos los personajes que participan en la misma. Quería reflejar igualmente el caos que había en la zona, con los españoles sin saber realmente ni lo que pasaba y los ingleses dando vueltas sin saber dónde andaban los franceses o el resto de españoles.

      Sí es cierto que la parte de más acción empieza a partir del asedio, eso no se puede negar, pero es que es la misma historia la que va guiando en este aspecto :)

      Respecto a Blas de Lezo siempre es complicado escribir sobre un personaje histórico sin personalizarlo, creo yo. Por ello quise abordarlo siempre con personajes secundarios, y no quise convertirlo en el protagonista de la historia, por mucho que realmente lo sea. Aún así claro que va cogiendo tintes de cómo le veo yo, si bien he respetado siempre su forma de ser y de pensar. Por poner un ejemplo, yo no soy nada religioso y sin embargo Blas de Lezo era un profundo cristiano, algo que he intentado respetar al máximo.

      El que puso verde la obra... bueno, allá él. Desde luego la crítica me parece absurda. Ahora que lo has leído podrás darte cuenta de lo falso que es decir que esto es una novela rosa.

      Por cierto, que creo que me ha visitado tu amigo "no útil", jaja, porque todos los buenos comentarios sobre el libro de repente tienen un voto de no útil.

      Ojalá algún día se pueda cumplir tu idea de que se hiciera una película con esta historia, aunque me temo que autores con más contactos que yo se situarán mucho mejor en la parrila de salida si llega el caso. Hace poco hubo un encuentro de "escritores de Blas de Lezo" organizado por una asociación en su nombre y, aunque conocen perfectamente mi obra proque me han ofrecido que les dé un porcentaje de lo que gano (se admiten carcajadas) no he sido invitado al mismo.

      Un fuerte abrazo!

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    2. "Sí es cierto que la parte de más acción empieza a partir del asedio, eso no se puede negar, pero es que es la misma historia la que va guiando en este aspecto :)"

      Está claro que eso es así, pero en algunos momentos a esa primera parte le falta un poco de la fuerza que tiene la segunda. Pero nada preocupante porque el caos que describes también es interesante, y nunca llega a resultar flojo ni mucho menos.

      "Por cierto, que creo que me ha visitado tu amigo "no útil", jaja, porque todos los buenos comentarios sobre el libro de repente tienen un voto de no útil".

      Sí, ya me he fijado, jaja. De mí parece haberse olvidado últimamente.

      "se admiten carcajadas"

      Pues sí que me he reído. ¡Menuda jeta, los tíos!

      Lo de las monedas conmemorativas ya me había imaginado que era un hecho histórico. Muy inglés parece eso, jeje. Lo que supongo es que si quedan unas cuantas valdrán un pastón, jajaja.

      Un abrazo.

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  5. Una duda personal: ¿El almirante Vernon era así de gilipollas?

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    1. Pues por lo que he leído sí que era un personaje bastante engreído que acabó quemando a todos los generales que lucharon a su lado. Yo creo que el dato de que mandara acuñar monedas conmemorativas de la toma de Cartagena antes de terminar la batalla ya habla por sí solo de su carácter. Eso es totalmente histórico, no me lo he inventado :)

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  6. ¡Por fin acabé tu novela, Javier! Y no espero que te lo creas, pero la razón es, aparte de lo ocupada que he estado estos meses, que sabía que el final no me iba a ser fácil por cuestiones personales que no vienen al caso pero que son las que me impulsan a agradecerte de todo corazón que hayas escrito este libro.

    Ahora lo comentaré más en profundidad. Antes de nada, y siendo este mi primer comentario de un libro en Indies Letraheridos (o el segundo, si contamos el que te acabo de hacer en Amazon), tengo que decir que a pesar de ser escritora, siempre he odiado la literatura (como asignatura) y los comentarios de texto, así que ya advierto desde aquí que siempre que comente un libro va a ser desde el punto de vista de un lector más. No sé nada sobre técnicas de escribir novelas, ni de estilos, ni de trucos para gustar más o menos, solo sé de ortografía y me gusta ser muy perfeccionista en ese aspecto. Dejando aparte los aspectos técnicos, que se deberían dar por hecho entre escritores profesionales, creo que nadie puede juzgar la obra de otro más que por lo que le transmite o le deja de transmitir, igual que cualquier otra obra de arte.

    Dicho esto, la verdad es que en el caso de esta novela me es imposible ser imparcial, y no por conocer al autor, a quien no conozco más que por ser un compañero en Indies Letraheridos, sino por la época en la que está enmarcada y porque sabía que si estaba bien escrita me iba a llevar allí donde deseaba. Elegí leer esta novela precisamente por tratarse de un periodo histórico del que algo sé, con personajes a los que puedo comprender, con situaciones que significan mucho para mí, aunque no pueda decir por qué. Quizá lo bueno es que posiblemente he sido uno de los lectores más exigentes que hayas tenido, Javier, y sin entrar en consideraciones personales, no sé qué puedo decir acerca de esta novela, más que: me ha encantado. Me ha entretenido, me ha divertido y me ha hecho ser parte de la aventura, que es nada más ni nada menos lo que espero cuando leo una novela de este estilo. Va mejorando según la trama avanza, eso es cierto. El último cuarto me pareció especialmente bueno, lo disfruté mucho y hasta me emocionó, y no me pareció para nada largo como he leído en otros comentarios. Lo único que he lamentado es haber tenido que leerla en la fría pantalla de un ordenador en lugar de tener el ejemplar impreso entre mis dedos (aún prefiero el pergamino y la pluma)... y, bueno, si he de ser completamente sincera, también he lamentado que el final fuera tan riguroso desde el punto de vista histórico. A cierta parte de mí le gustaría poder cambiar ese final...

    No conocía en profundidad al almirante Blas de Lezo, pero sí conocía gran parte de la historia de la Guerra de la Oreja de Jenkins. Me causó una gran sorpresa encontrar que alguien había escrito una novela sobre esta época, de la que por desgracia no hay muchos registros históricos. El almirante no puede más que inspirarme una gran admiración y cierta tristeza por la misma razón que comentas al final del libro: en este país que es España nos empeñamos en relegar al olvido a las grandes figuras que hicieron mucho por nuestro país. Y por otra parte no puedo evitar sonreír al pensar que el almirante tenía que haber nacido en el otro bando, donde... no todo era tan perfecto como lo pintan, pero sin duda sí han sabido reconocer el valor de hombres que incluso antes de Nelson ya murieron en importantes batallas. Pero, independientemente del bando, es de agradecer que autores como tú tratéis de traer al recuerdo personajes ilustres como Blas de Lezo, personajes que jamás deberían ser olvidados por la cantidad de valores que representan y que deberíamos tener presentes aún hoy en día. No sé si en algún lugar de España existe un monumento en su honor. Si no es así, debería haberla. Y esto lo digo de corazón...

    Así que, solo decir que enhorabuena por esta gran novela... Tarde o temprano acabaré leyendo alguna otra de tus obras, eso seguro.

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  7. Hola Eowyn,

    Muchísimas gracias por las cálidas palabras que le dedicas a la novela.

    No sólo no me importa que hables de ella como “simplemente” lectora, sino todo lo contrario, me encanta que lo hagas así. Yo cuando escribo algo es con la intención de que alguien lo lea y si es posible lo disfrute, así que es la opinión que más me importa de todas :) Si encima conoces bastante del momento histórico en el que está ambientada e igualmente te ha gustado y no has encontrado nada criticable, pues más satisfacción todavía, pues no eras una lectora fácil. Me has hecho sentir que las horas que pasé leyendo y analizando todo lo que ocurrió no cayeron en vano.

    Yo también sentí muchas veces el deseo de no ser estricto históricamente cuando escribía la novela, pero al final son hechos que pasaron como pasaron y así hay que contarlos. Las pocas veces que me tomé alguna licencia lo puse como nota al final del libro, pues siempre he pensado que con la historia hay que ser muy respetuoso. Uno puede opinar que algo pasó por un motivo o por otro, pero los hechos hechos son. Soy de los que piensa que pretender alterarlos para tener razón en algo debería ser considerado un crimen (como lo es en algunos países). Posiblemente he terminado moldeando a los personajes un poco desde mi punto de vista, esto es algo que creo que es inevitable, pero espero no haber alterado ningún dato histórico.

    En definitiva que me alegro mucho de que hayas leído “El Paisano de Jamaica” y más todavía de que lo hayas disfrutado. Gracias por las dos cosas y también por los comentarios que has puesto en Amazon, en el foro y en el blog de letra Heridos.

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