martes, 10 de diciembre de 2013

La búsqueda de la gran obra de nuestra vida

El otro día tuve la ocasión de ver la película "El hombre sin edad" (Youth without youth), que en el año 2007 supuso la vuelta a la dirección, tras diez años de sequía, del maestro Francis Ford Coppola. Ésta supuso a su vez una adaptación por parte del propio Coppola de una novela del filósofo y etnógrafro rumano Mircea Eliade, del que he tenido ocasión de leer varias de sus obras con sumo interés; pero esta novela en concreto ni siquiera la conocía hasta que me enteré de la existencia de la película. He de decir que la novela todavía no la he leído; algo que tras el visionado de la película se ha convertido en un asunto pendiente. Por cierto, en España está publicada bajo el nombre "Tiempo de un centenario"
  La película (y supongo que la novela) trata de la vida de un hombre, ya anciano, interesado en la evolución del lenguaje humano, que tras caerle un rayo encima, logra, gracias a la energía resultante, rejuvenecer y asimilar todo lo que lee de una manera asombrosa, convirtiéndose en una especie de "superhéroe" intelectual. Pero la energía del rayo también le ha creado un doble con el que dialoga, de moral más laxa y dudosa, seguidor de Hitler y convencido de que el fin siempre justifica los medios.
   Gracias a las habilidades recién adquiridas, entre las cuales también están el control de las mentes y la capacidad de predecir el futuro, consigue huir de los nazis (que querían hacer de él un mero objeto de investigación) a la neutral Suiza, hacerse rico y aprender con facilidad sánscrito, chino mandarín, hebreo, sumerio..., algo que le anima a poder conseguir algún día finalizar su gran obra: una búsqueda del protolenguaje, es decir, ese lenguaje primordial, que quizás, con el control del fuego, haya sido el determinante más importante para que un día un desconocido simio se convirtiera en un ser humano. Pero por mucho que investiga, ni siquiera con sus nuevos poderes, acaba de dar con ello, y es algo que lo frustra terriblemente, hasta el punto de viajar a Bucarest, su tierra natal, para suicidarse. Sin embargo, un buen dia, más por causalidad que por casualidad, conoce a Verónica, una mujer joven y bella idéntica a Laura, el gran amor de su juventud, y que, gracias también a la caída de un rayo y a la influencia del protagonista, consigue entrar en unos trances en los que habla en sánscrito, adoptando la personalidad de la filósofa Rupini, una de las primeras discípulas de Buda, de la cual parece saberlo todo, como si hubiese sido ella misma en una vida anterior. Poco a poco los trances de Verónica la van llevando a mundos más remotos y a hablar cada vez en lenguas más antiguas, como el babilonio, el egipcio antiguo, hasta conseguir hablar en idiomas antiquísimos, ya apenas articulados y, por supuesto, desconocidos incluso para el protagonista. Pero los trances de Verónica también se cobran un precio, que por su causa no permitirán a su amado culminar la gran obra que lleva persiguiendo toda su vida.
   De la película me ha gustado más la suma de sus partes que el conjunto. El guión es magnífico, las interpretaciones están muy bien, la fotografía y la puesta en escena son excelentes; pero algo falla y no sé exactamente lo que es, pues el film carece de la fuerza de las grandes películas de su director. Quizás sea que al bueno de Francis se le ha oxidado un poco el pulso narrativo o que sus fuerzas nunca hayan vuelto a ser las mismas tras el homérico y extenuante rodaje de Apocalipsis now, pues estamos sin lugar a dudas ante su obra más personal, donde el gran director se muestra más desnudo que nunca; pero desgraciadamente no es la mejor, aunque ni mucho menos es la peor, como dicen algunos, que me atrevería a decir que no han entendido absolutamente nada.
   Aún así, en la película se tratan muchísimos temas de gran interés como qué nos hace humanos (el lenguaje, el sentido religioso...), el eterno retorno, la idea del doble (tal y como lo entiende la literatura romántica alemana bajo el concepto de doppelgänger), el paso del tiempo, la metempsicosis, y sobre todo la renuncia por amor y si "todo vale" para conseguir una gran obra, la obra de nuestra vida, donde el director italoamericano y supongo que el escritor, y hasta yo mismo, lo tenemos muy claro: NO. Conseguir esa gran obra soñada no deja de ser un asunto (ego)ista, aunque dicha obra resultara ser muy beneficiosa para la humanidad; siempre hay cosas más importantes e inmediatas. Además, el artista verdadero es incapaz de dejar a un lado la sensación de que su gran obra siempre está por llegar y que probablemente ésta nunca llegue a materializarse, lo cual va a frustar de manera dolorosa al artista pesimista, y va a seguir concediendo nuevas fuerzas al artista optimista en esa búsqueda imposible de su ideal. Ahora os toca a vosotr@s encuadraros, si es posible, en alguno de esos tipos, si es que no lo hacéis en ambos a la vez, pues la vida mucha veces es así de contradictoria y ambivalente.

4 comentarios:

  1. YO SOLO QUIERO DECIR QUE EL SISTEMA DE COUNTDOWN NO ES NADA POSITIVO, NUNCA SALI EN AMAZON.COM DEL MILLON Y NO VENDI NI UN LIBRO DE LOS 4 QUE PROMOVI ALLI.

    EN EL DE PROMOCION GRATIS, COMO ES EN AMAZON.ES, AL MENOS DESPUES DE ESO, SIEMPRE SE VENDE ALGO A .99, PARA MI NO FUNCIONA Y ME ARREPIENTO ENORMEMENTE DE HABER TOMADO ESA OPCION. AUNQUE CON LOS OTROS NO LA VOY A ESCOGER. POR LO QUE TE PIDO ALBERTO QUE LO PIENSES, PORQUE VAS A PAERDER LA PROMOCION GRATIS, QUE SIEMPRE ES MUY BENEFICIOSA.


    UN SALUDO,

    JANETT

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  2. luego vengo a leer tu entrada que como siempre parece estar muy buena!

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  3. No conocía esta película, y el artículo ha despertado algo más que mi curiosidad. Tengo que mirar a ver si la encuentro por algún sitio.

    Me han parecido muy interesantes las conclusiones finales les artículo. Dan que pensar...

    Un abrazo, Alberto.

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    Respuestas
    1. Hola, lo cierto es que es una de las películas menos conocidas de su director, si no es la que más. Desde luego que Coppola no ha tenido ninguna suerte con ninguno de sus filmes desde que regresó a la dirección con esta película, que ni siquiera se estrenó en cines en España, y no saliendo en DVD hasta unos seis años después de su estreno en no sé qué festival. La misma suerte ha corrido Twixt, su última peli, inédita en ambos formatos. Y si la que va justo en medio, Tetro, se estrenó en los cines de España fue porque gran parte de su capital era español. En fin...
      Yo la alquilé en el videoclub al que suelo acudir; está en una ciudad pequeña, así que no creo que te resulte complicado conseguirla en cualquier otro lugar; mas por si acaso te dejo este enlace de alquiler y compra online del film en cuestión:
      http://www.filmaffinity.com/es/buymovie.php?movie_id=881698

      Un abrazo.

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