miércoles, 22 de enero de 2014

¿Está engañando Amazon a los escritores?

  Amazon prometía un mundo idílico para cualquiera que se sintiese escritor. El trato era simple, ¿te sientes frustrado porque las editoriales no aprecian tu trabajo? No te preocupes, en mi portal podrás publicar con sólo un click, y en esta hermosa anarquía tu trabajo será valorado. Ese era el sueño y en principio parecía bueno.
El problema es que muchas veces los sueños se convierten en pesadillas, y creo que en parte eso está pasando con Amazon, que se está convirtiendo en una pesadilla cada vez más incómoda. Creo que gran parte de la culpa la tenemos los escritores, nos pusieron el anzuelo y lo mordimos con tanta voracidad que ni siquiera nos preguntamos si ese jugoso bocado escondía un veneno que corrompería un sistema de por sí bastante corrompido. Yo soy un defensor de Amazon, me gusta y me parece una gran herramienta si se sabe utilizar a favor, y creo que ese será mi camino, utilizar Amazon según mi propio interés.
Pero entremos en materia y dejémonos de pensamientos delirantes que no llevan a ningún sitio. Los escritores tenemos un serio problema, y es que Amazon no vende, al menos no vende novelas. Creo, después de mucho mucho meditar, que lo que vende son lectores de novelas, pero claro, nadie compraría un lector de novelas sin novelas que leer, y aquí está la trampa, porque la novela o la sube el escritor o tienes un tío como escribano de la corte copiando sin parar todo el día. Debo decir que una de las cosas que me llamó la atención de Amazon, es que te aconseja que no protejas el libro, que el usuario ve mal el DRM, ya que sin éste será mejor para su préstamo. Mirando mis informes, veo que se han prestado dos novelas en un año, por lo cual concluyo que dos quejas no debería suponer ningún trauma para Amazon. En cambio, mi libro, La Casa del Aire, ha sido pirateado en más de veinte páginas que yo sepa. Y la pregunta es: ¿está Amazon preocupado por el pirateo de mi novela? Por lo que se ve, no. Creo que ellos saben que la mayoría de sus clientes no van a pagar por libros, y menos hoy en día que está mal visto pagar por la música, el cine o los videojuegos. Por todo esto, ellos saben que el negocio está en el aparato. Hace poco leí un articulo en el que se decía, que sólo el 0,4% de los libros en España se compraban en digital, una media de menos de un libro al año por cliente, creo que esta estadística refuerza mi teoría. La gente piratea el libro con el beneplácito de Amazon, y cuanto más pirateo más Klindes se venden. Para que nos entendamos, es como si Amazon pone el restaurante y nosotros la comida, sólo que el único que gana es el portal, o como si alguien te vende un aparato para ver canal plus gratis. Entonces, ¿qué debe hacer el escritor? No lo sé, pero sacaré algunas conclusiones y las diré en el próximo post.
Un cordial saludo,
Nicolás.

lunes, 20 de enero de 2014

Comentando "En cada surco de mi cuerpo", de Janett Camps.



Janett Camps nos regala en esta ocasión una novela erótico-romántica en la línea marcada por el último éxito editorial de 50 sombras de Gray. Confieso no haber leído, ni tener intención de hacerlo, dicha obra, así que evidentemente no entraré en comparaciones.

Janett nos ofrece la historia de una joven cubana de padres divorciados que se ve forzada a ir a vivir con su padre a EEUU por decisión de su madre, quien desea una mejor vida para ella y pretende concederle las oportunidades que ofrece la nación más poderosa del mundo, así como la vida más acomodada de la que goza su padre. La protagonista se encuentra por tanto con una familia nueva y, lo que es más grave, un fuerte sentimiento de abandono que tendrá ya una doble lectura: el que ya tenía desde pequeña por el abandono de su padre y el nuevo que percibe en la separación de su madre.

La joven cubana no tardará en dejarse llevar por su vacío espiritual y por la moral más disoluta de la sociedad norteamericana, sumergiéndose en una vida de desenfreno en todos los sentidos. A lo largo de los capítulos de la obra veremos su lucha por encontrar a lo largo de los años una capacidad de sentir y amar que ella misma considera perdida y una paz espiritual que la elude constantemente.

Puntos positivos: Muestra un personaje verdaderamente interesante y su evolución a lo largo de la vida. Hace sentir empatía por dicha persona a pesar de no entenderla en algunas ocasiones, lo cual es algo bastante meritorio.

Puntos a mejorar: Quizás una mayor profundidad en algunos momentos de la obra. Quedan ganas de conocer mejor las experiencias de la protagonista, especialmente las referencias que hace constantes a su vivencia en la India.  También un enlace más suave entre los distintos episodios de su vida daría mayor consistencia al perfil de la protagonista.

sábado, 18 de enero de 2014

Algo en común

 Poco a poco este espacio ha ido tomando forma, aunque está claro que todavía queda mucho por hacer y por mejorar, y tenemos la esperanza de que se nos siga uniendo más gente con más o menos afinidades para con nuestro propósito, y sobre todo que aporte nuevas ideas en beneficios de tod@s.

                                    Un abrazo a tod@s los LetraHeridos


  Escuchar el tema "Algo en común" (con tu permiso, don Enrique)

jueves, 9 de enero de 2014

Revolución y conformismo.

  
  Los autores indies, con el beneplácito de Amazon y similares, hemos comenzado una revolución importante en el mundo literario, que si no la arruina un ya incipiente conformismo podría acabar dando grandes resultados. Todo esto me ha hecho reflexionar y quizás recapacitar sobre los términos "revolución" y "conformismo".
  La RAE define el conformismo como "la actitud del que se adapta a cualquier circunstancia con excesiva facilidad". Cualidad que debió de haber supuesto una gran ventaja evolutiva en los albores de la humanidad, pero que en nuestra actual sociedad ha pasado a ser un gran defecto, porque dicha actitud es una de las principales causas que ahora nos impiden evolucionar. La diferencia fundamental entre el "conformismo" de nuestros ancestros y el nuestro es que el primero era derivado de una aptitud optimista y de una sensación de fuerza que nos otorgaba una gran creatividad y adaptabilidad. El conformismo actual, por el contrario, es fruto del pesimismo y de la debilidad. En realidad, el conformista actual no se adapta: se amolda, pues está viviendo una vida que en absoluto quiere vivir. Es una especie de pesimismo de los mediocres (entendiéndose por mediocre todo aquél que decide dejar de evolucionar), y como en la Península Ibérica estamos muy bien servidos de todo esto, uno de nuestros refranes preferidos es el que dice: "más vale malo conocido que bueno por conocer", algo que sólo puede pensar un obtuso, un necio, un derrotado.
  Otra definición de conformismo con la que estoy más de acuerdo es la que dice que "se trata de un estado mental en que las personas aceptan las situaciones, personas y condiciones en su vida, porque llegan a creer que es imposible realizar un cambio, una mejora o un progreso". Eso y un temor patológico al fracaso; seguramente motivado porque les han convencido de que a pesar de sus limitaciones y precariedades todavía tienen mucho más que perder que ganar. Con esta definición estamos considerando el conformismo como lo opuesto a la rebeldía, entendiéndose por rebelde todo aquél que desea vivir su propia vida con o sin el respaldo del sistema predominante.
  Con semejantes actitudes hay quien dice que una revolución, y ya no digamos una (re)evolución es en nuestros tiempos totalmente imposible hasta que la mayor parte del planeta pase hambre y esté desesperada, algo con lo que no puedo estar de acuerdo porque ninguna revolución ni mucho menos evolución ha sido motivada jamás por circunstancias semejantes, pues cualquiera de las dos extenúan y atenazan. 
   Al final, después de todo, una revolución sólo la pueden comenzar tod@s aquell@s que aún teniendo mucho que perder, piensan que todavía tienen mucho más que ganar, si no de manera individual, sí al menos como colectivo, como una gran manada galopante, pero nunca, nunca jamás como rebaño, pues ahí es donde radica todo el  mal.