jueves, 9 de enero de 2014

Revolución y conformismo.

  
  Los autores indies, con el beneplácito de Amazon y similares, hemos comenzado una revolución importante en el mundo literario, que si no la arruina un ya incipiente conformismo podría acabar dando grandes resultados. Todo esto me ha hecho reflexionar y quizás recapacitar sobre los términos "revolución" y "conformismo".
  La RAE define el conformismo como "la actitud del que se adapta a cualquier circunstancia con excesiva facilidad". Cualidad que debió de haber supuesto una gran ventaja evolutiva en los albores de la humanidad, pero que en nuestra actual sociedad ha pasado a ser un gran defecto, porque dicha actitud es una de las principales causas que ahora nos impiden evolucionar. La diferencia fundamental entre el "conformismo" de nuestros ancestros y el nuestro es que el primero era derivado de una aptitud optimista y de una sensación de fuerza que nos otorgaba una gran creatividad y adaptabilidad. El conformismo actual, por el contrario, es fruto del pesimismo y de la debilidad. En realidad, el conformista actual no se adapta: se amolda, pues está viviendo una vida que en absoluto quiere vivir. Es una especie de pesimismo de los mediocres (entendiéndose por mediocre todo aquél que decide dejar de evolucionar), y como en la Península Ibérica estamos muy bien servidos de todo esto, uno de nuestros refranes preferidos es el que dice: "más vale malo conocido que bueno por conocer", algo que sólo puede pensar un obtuso, un necio, un derrotado.
  Otra definición de conformismo con la que estoy más de acuerdo es la que dice que "se trata de un estado mental en que las personas aceptan las situaciones, personas y condiciones en su vida, porque llegan a creer que es imposible realizar un cambio, una mejora o un progreso". Eso y un temor patológico al fracaso; seguramente motivado porque les han convencido de que a pesar de sus limitaciones y precariedades todavía tienen mucho más que perder que ganar. Con esta definición estamos considerando el conformismo como lo opuesto a la rebeldía, entendiéndose por rebelde todo aquél que desea vivir su propia vida con o sin el respaldo del sistema predominante.
  Con semejantes actitudes hay quien dice que una revolución, y ya no digamos una (re)evolución es en nuestros tiempos totalmente imposible hasta que la mayor parte del planeta pase hambre y esté desesperada, algo con lo que no puedo estar de acuerdo porque ninguna revolución ni mucho menos evolución ha sido motivada jamás por circunstancias semejantes, pues cualquiera de las dos extenúan y atenazan. 
   Al final, después de todo, una revolución sólo la pueden comenzar tod@s aquell@s que aún teniendo mucho que perder, piensan que todavía tienen mucho más que ganar, si no de manera individual, sí al menos como colectivo, como una gran manada galopante, pero nunca, nunca jamás como rebaño, pues ahí es donde radica todo el  mal.

11 comentarios:

  1. me levanto, lucho, me caigo, me levanto, prometo seguir, y confio en que estes en mi mismo camino...

    ResponderEliminar
  2. ¡Esa es mi Janett!,je,je. Y aunque no estemos en el mismo camino, estar en caminos que lleven al mismo lugar.

    Con esta entrada ha pasado una anécdota curiosa, seguramente provocada por llevar la palabra "revolución" en el título:
    Al día siguiente de su publicación, mirando en las estadísticas del blog, observé que tuvimos 87 visitas desde Malasia ese mismo día. Es decir, más visitas que desde USA y España juntos. Está claro que no habían sido personas reales, pues dudo que este blog llegue tan lejos; lo más seguro es que se haya tratado de robots de búsqueda automática que responden a ciertas palabras clave como "revolución". No quiero ni imaginar las "visitas" que tendríamos si llego a utilizar en el título palabras como "atentado", "bomba" o "terrorista"... ¡En menuda sociedad vivimos: mitad temeraria, mitad temerosa!

    ResponderEliminar
  3. Una vez vi un documental sobre un desierto donde una planta había desarrollado una curiosa forma de supervivencia. En el desierto llovía unos pocos días al año, pero lo hacía torrencialmente y daba lugar a lagos y ríos. Era entonces cuando la planta aprovechaba para germinar y crecer. Al dejar de llover, en pocos días el sol desecaba los lagos y agrietaba la tierra. La planta moría, no sin antes dejar caer su semilla en forma de granos que se colaban en las profundas grietas. Allí aguardaban a que volvieran las próximas lluvias, que en épocas de sequía podían retrasarse años. Cuando volvía a llover, la planta germinaba de nuevo y se repetía el ciclo. La planta había aprendido a perpetuarse en las condiciones más adversas. No había sol abrasador ni persistente sequía que pudiera con su empecinado deseo de florecer.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que yo también he visto ese documental, y la estrategia de supervivencia de esa planta me parece una metáfora muy bella y ejemplarizante para todos aquell@s que amen y/o quieran descubrir en qué consiste la vida y cuál es la función de la muerte, que como dice un personaje de la magnífica "A dos metros bajo tierra" (Two feet under), tras preguntarle otro "¿Por qué la gente tiene que morir?" " Para hacer importante la vida", le responde.
      Me gusta la rebeldía y la obstinación de esa planta.

      Un abrazo.

      Eliminar
  4. así somos! semillas rebeldes que con agua, sin agua, algún día germinaremos!
    Ay amigo, tengo un amigo que usualmente me decía "eres una bomba cubana"... jajjaja

    ResponderEliminar
  5. Muy buena reflexión, Alberto. El conformismo es lo que hoy en día se viene llamando no moverse de la "zona de confort", es decir, hacer todo de un modo que no suponga un estado de ansiedad por afrontar lo desconocido y lo que ello supone. No deja de ser un error, porque en el momento en el que uno no intenta nada nuevo deja de evolucionar, y la vida es evolución.

    Hay un vídeo muy bueno en youtube sobre el tema de la zona de confort, que os pongo aquí. Yo lo vi varias veces cuando tomé la decisión de emigrar, algo que me costó igualmente bastante y que no obstante me ha hecho evolucionar y adquirir nuevas experiencias, las mismas que todos adquirimos cada vez que nos ponemos delante de un folio en blanco y empezamos a verter ideas sobre él.

    http://www.youtube.com/watch?v=n37Ej6OUrIo

    Sigamos pues con la revolución de intentar divulgar nuestras obras, a pesar de la dificultad que entraña, de críticas maliciosas y de la paciencia que haya que tener!!

    PD: Disculpad mi ausencia en los dos últimos meses, que han sido algo turbulentos a nivel personal, aunque sin consecuencias graves ni bajas que lamentar :)

    ResponderEliminar
  6. "La zona de confort", como dicen los psicólogos: exactamente a eso me refería. En cuanto pueda ver el video ya te comentaré.
    Y por la ausencia... no te preocupes; como tú mismo has dicho, lo verdaderamente importante es que no ha habido consecuencias que lamentar.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Entro en este blog y empiezo a ver un especie de café Gijón en la nube. Creo sinceramente que estamos aporta algo, y pienso que, sin duda, esta es la línea a seguir. Muy buen post, Alberto.

    Un cordial saludo,

    Nicolás.

    ResponderEliminar
  8. Mmm... "revolución". Y "rebelde". Bonitas palabras que me definen bastante bien, aunque de momento se queda más en palabras (por algo soy escritora) que en hechos... Hace unos meses ya soñaba con revolucionarme, soñaba con que los autores nos uniríamos en contra de un mundo editorial contra el que solo no puedes luchar. Pero claro, por otra parte, eso sonaba como morder la mano que te da de comer (aunque solo lo justo para que no te mueras de hambre, en el mejor de los casos). Tampoco puedo hablar mucho porque por suerte o por desgracia no me he terminado de relacionar con ninguna editorial, y después de todo, todos estamos esperando a que nos caiga un súper-contrato del cielo para estar escribiendo sin parar en los próximos veinte años... Así que al final quizá lo más inteligente sea conformarme y no ser políticamente incorrecta... al menos no en exceso. Por si las moscas.

    Bueno, me lo pensaré.

    ResponderEliminar
  9. Hola, Javi: hoy, de repente, me acordado de ver el video sobre "la zona de confort", y me ha parecido muy didáctico, muy bien explicado y resumido. Creo que no sería una mala idea que poco a poco vayamos dejando enlaces de todos aquellos temas que nos parezcan de interés, para que LetraHeridos pueda cumplir también una función divulgativa.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar