martes, 13 de mayo de 2014

Comentando "La marca vikinga", de Margarita Pedrayes.



Margarita Pedrayes nos ofrece una interesante novela que mezcla los mundos vikingo y asturiano, en el contexto de un desafortunado accidente sufrido por parte de los primeros en el norte de la futura España. Tras unos primeros capítulos en los que vemos algo del mundo vikingo, la novela pasa a centrarse principalmente en la historia de amor de Ivarr, el protagonista principal de la misma, y de Mumma, curandera asturiana que atenderá a los nórdicos al desembarcar en la península.

Personalmente me ha gustado mucho el inicio de la novela, en la que se nos presentan una serie de circunstancias que confieren de una personalidad bastante atractiva al protagonista de la obra: Ivarr. Margarita juega bien con elementos conocidos como taras físicas, profecías y sentimiento de soledad para configurar un personaje por el que se siente empatía desde el comienzo.

Sin embargo me ha quedado la sensación de que la personalidad del mismo no se sigue desarrollando durante el resto de la obra, perdida quizás entre la historia de Mumma y, sobretodo, de los hechos históricos narrados.

Este es uno de los apartados que más mención merece para mí en la obra, pues es al mismo tiempo el punto fuerte y quizás el problema de la misma, por raro que pueda parecer. El trabajo de documentación de Margarita me parece impecable, pues demuestra unos conocimientos amplios del mundo vikingo y, por supuesto, de su tierra asturiana. A lo largo de la obra nos encontramos con numerosas notas a pie de página que nos aclaran vocablos antiguos y nórdicos, y en todo momento queda muy claro que la autora sabe de lo que habla cuando narra hechos de ambos mundos. A mi parecer, sin embargo, hay demasiada información, y ésta no está al servicio de la novela, sino que en muchas ocasiones da la sensación contraria, que los personajes están simplemente ahí para ofrecernos un contexto con el que dar todos los datos históricos, datos que a veces llegan a saturar un poco por su cantidad.

A mi parecer si toda esta información se incrustase de un modo más suave y paulatino, y sin que provoque en ningún momento olvidar a los protagonistas de la novela, la obra tendría una lectura más sencilla y ágil. Y todo esto no significa que “La marca vikinga” no sea una buena novela, pues cuenta con una buena historia, unos buenos personajes y un buen desarrollo, pero creo que modificando un poco esto pasaría a ser una muy buena novela. Esto, por supuesto, es una opinión personal, y como tal vale nada :)

Lo mejor:  

* Buena historia y buenos personajes principales que llaman la atención y hacia los que se siente empatía.
* Bonita descripción de los paisajes asturianos, que permite incluso sumergirse en sus bosques y disfrutar de la naturaleza.

A mejorar: 

* La introducción de los datos históricos de modo que no corte el desarrollo de la obra.
* Se echan de menos personajes secundarios con mayor importancia. 

Quien quiera adquirir el libro puede hacerlo en el siguiente enlace:

La marca vikinga




4 comentarios:

  1. Las historias de vikingos contienen la atracción por la aventura y el morbo por los guerreros valientes y despiadados. Espero que le vaya bien a Margarita con su libro.

    Un abrazo.

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  2. Hace tiempo que no leo novela histórica y de vikingos en particular. Tiene muy buena pinta y estoy deseando empezar a leerla.

    Un abrazo

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  3. Gracias por la reseña. Y si, tienes razón, demasiados datos históricos. Quizás la causa sea que a medida que escribía y me documentaba, encontraba muchos datos interesantes y personajes históricos que me llamaban la atención (el de Rollón el Errante, el vikingo gigante, me encantó) y quería ponerlo todo. Pequé de exceso. En cuanto al personaje principal,..., digamos que me basé en una persona real...y eso tiene su peligro. Bueno, lo de la marca de nacimiento fue una concesión literaria, jejeje. Aplicaré tus consejos para la que tengo entre manos y que no me pase lo mismo.

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  4. Creo que a veces más que el hecho de que estén todos ahí es la manera de introducirlos. Mira, te pongo un ejemplo que se me quedó grabado. La frase era algo así como: "En ese momento Mumma estaba hablando con su abuela (creo que era), que le decía la suerte que habían tenido de que..." y vienen dos o tres páginas de acontecimientos uno tras otro.

    A mí eso no me resulta creíble. Una mujer que vive en el bosque en el siglo VIII no va a saber todos esos datos históricos y tampoco hablaría así. Sonaba a modo artificial de meter esos datos ahí de alguna manera. Yo personalmente te aconsejaría que la abuela soltara algún dado suelto sobre los hechos, alguno que le afectase directamente, y en todo caso tú como narradora los aclaras. Y ya puedes aprovechar y darle algo de importancia a la abuela. Le metes cualquier rasgo que al lector le enganche: desde alguna herida proque algún soldado intentase algo con ella, a alguna anécota que contase de aquel entonces. Cualquier historia personal que refuerze esos datos. De este modo consigues que no se pierda el hilo de los personajes por los datos históricos y además ayudas a que el lector los recuerde, porque les va a poner un contexto y los va a asociar a un personaje y las consecuencias que tenían, no van a ser algo frío que queda ahí sin más.

    Te digo esto porque yo como lector busco siempre complicidad con los personajes. Cuanta más empatía sienta uno hacia ellos más fuerza tiene la historia al final. Pro eso te decía que me gusta más el principio, porque creas simpatía hacia Ivarr. La historia de la gata tiene fuerza, es algo que se queda marcado. Los primeros escarceos amorosos tanto de él como de su hermano también. Son cosas que te hacen comprender a los personajes y que te unen a ellos y te dan ganas de seguir sus peripecias. Pero cuando la historia se empieza a convertir en datos hitóricos fríos se pierde esto.

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