miércoles, 18 de junio de 2014

¡Ocre! Tomada la sal, ¡Adamo terco!

LA SAL: Un palindrama Hoy me dispongo a comentar la obra más singular que ha caído en mis manos en mucho tiempo. Se trata de "La Sal: un palindrama", una obra de teatro escrita por Javier D'Adamo, donde los personajes dialogan sirviéndose de palíndromos, es decir, que se leen igual del derecho que del revés, como el título de esta entrada, con el que he querido hacer un guiño a su autor.
  Pero ¿por qué ocre? Pues porque este es un color generalmente asociado a todo aquello artesanal (como la laboriosa construcción de este libro), y porque suele denotar una cierta nostalgia por las tradiciones, es decir, una cierta terquedad (que presumo también en el autor para poder llevar a buen puerto semejante obra), de ahí que también haya sido un color asociado con Tauro (la arena de una plaza de toros). Además, el ocre es básicamente óxido de hierro mezclado con arcilla, y el autor parece haber querido impregnar de óxido su arcilla, es decir, el lenguaje articulado de sus personajes, a los que ha obligado a dialogar con la misma rigidez que una articulación oxidada. Y este virtuosismo acaba siendo, valga la redundancia, la principal virtud, y a su vez, el principal defecto del texto.
  La obra poseé varios palíndromos de una profundidad y belleza imponderables, pero hay momentos, sobre todo hacia el principio, donde éstos parecen más bien un lastre. Pero en líneas generales la obra nos deja un poso más que notable,e incluso con ganas de volver a leer sus pasajes más brillantes.
  ¿Pero qué nos ha querido contar en el fondo el autor sirviéndose de esta curiosísima forma? En mi opinión, que cada  gran argumento poseé otro argumento contrario de igual calado, algo que viene limitado por las propias características del lenguaje, principal medio y principal obstáculo para nuestros pensamientos, algo de lo que a menudo, al igual que los protagonistas de "La sal", no parecemos percatarnos. Osea, que al fin y al cabo toda argumentación acaba siendo bastante relativa, y que depende desde dónde se mire, al igual que el 6 y el 9, podemos ver una cosa o la otra.  Algo que ejemplifica sirviéndose de dualidades arquetípicas como el Poeta y el Loco, el primero ateo-laico-social-casualista y el segundo religioso-elitista-causalista; los mendigos y los prestamistas; el amante y su amada. Y todo eso mientras el autor, al igual que Shakespeare, parece no querer tomar partido por ninguno de ellos, como si no fuese más que un mero observador desde la distancia o quisiese llevar la duda metódica al extremo, abocándonos a los lectores a un principio de incertidumbre perpetuo, y donde todas las discusiones acaban llevándonos de nuevo al comienzo.
   Por otra parte, los personajes sufren de la rigidez ferrosa de los arquetipos, algo que sin embargo en esta ocasión está justificado, pues al contrario que en el mito de la caverna platónico, en éstos no parece haber evolución, no son capaces de salir de ese mundo circular y bidimensional, estando condenados al final a volver al principio, es decir, los mendigos a seguir mendigando.

  Espero que esta obra no acabe siendo, tal y como el mismo autor ha dado a entender, la única que acabe escribiendo este virtuoso de la lengua llamado D'adamo, pues me encantaría ver cómo se desenvuelve en una obra liberada de la rigidez de este palindrama. ¿Acabaría por ser una especie de Lars von Trier liberado por fin del movimiento Dogma?

  Todos los interesados podrán comprar esta más que notable obra aquí

6 comentarios:

  1. Gracias, Alberto, por tu lectura en primer lugar (soy consciente de que exige un esfuerzo que no es el acostumbrado) y por tu comentario que considero por demás atinado.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. De nada, Javier. Ha sido un placer, y tu obra lo merece.

    ResponderEliminar
  3. Por cierto, Javier, Ianus también te ha dejado una crítica de "La sal" a modo de comentario en la entrada "Sobre metarrelatos ideológicos, economía colaborativa y cultura grecorromana".

    Un abrazo, y como siempre, un placer tenerte por aquí.

    ResponderEliminar
  4. Es posible adquirir este libro en papel?
    Gracias.
    Jesús Lladó

    ResponderEliminar
  5. Es posible adquirir este libro en papel?
    Gracias.
    Jesús Lladó

    ResponderEliminar
  6. Perdón por la demora en la respuesta, Jesús. A fecha de junio de 2014 (cuando leí el libro) me parece que sólo era posible adquirirlo en formato electrónico. De todas formas, procuraré enterarme y ver si puedo contactar con el escritor para poder decirte algo seguro.

    Un saludo y feliz 2016!

    ResponderEliminar