sábado, 2 de agosto de 2014

Sobre esa enfermedad llamada literatura

 Sobre esa enfermedad llamada literatura.


 En el reino de la subjetividad, los gustos, formas de vivir y maneras de expresión, son tan distintos como individuos los ejerzan. Sin embargo, el arte traspasa, por mucho, las limitaciones que imponen las variedades y antecedentes de las personas que lo perciben. ¿Serán únicamente expertos en artes plásticas, las miles de personas que visitan año a año el museo de Louvre? ¿Acaso las historias de los grandes libros de todos los tiempos, sólo son disfrutadas por una reducida élite intelectual? Es necesidad y destino, salvación y condena... el arte en cualquiera de sus formas, es el alimento de la civilización y un reflejo fidedigno de sí misma.

El buen arte, pese a la obligatoria trascendencia que ha de tener para que pueda llamarse bueno, no necesariamente ha de ser popular, siendo así, tendríamos que creer que un engrudo musical indecente como "Gagnan style" -no se si lo escribí bien y prefiero a mi ignorancia intacta en ese sentido- es algo bueno, ya que lo bailan (¿?) un trillón de personas, entre ellos, varios famosos... Que por sus niveles de audiencia en sus respectivos momentos, "La Macarena" fue mejor que "Stairway to heaven" o "Green Day" fue superior a "Sex Pistols"...

22 comentarios:

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    1. Jordi, tu descripción del concierto de Mago de Oz me ha hecho gracia, porque sobre todo me ha recordado algunos conciertos heavies y punks a los que he asistido. Y bueno... yo disfruto con esas experiencias dionisíacas y con todo lo contrario también. Recuerdo un día, hace unos cuantos años, que por la tarde asítí a un concierto de música de cámara en la catedral de León, y nada más terminar, salí rápidamente hacia Vigo para asistir a un concierto de metal extremo. Fue una experiencia maravillosa el poder asistir por la tarde a esa paz, a ese recogimiento medieval completamente apolíneo, y de noche, casi de madrugada disfrutar de esa catarsis y de esa furia dionisiaca, mientras pensaba "¿seré yo el único chiflado del público que estaría dispuesto a asistir una y otra vez a ambos conciertos?"

      A Mago de Oz los vi una vez cuando empezaban, en un extrañísimo concierto gratuito en el parque de Castrelos de Vigo, en el que tras ellos tocaron Deep Purple y tras éstos ¡Manolo Tena! Es decir, Deep Purple como teloneros de Manolo (sic!!). Creo que los Purple no habían sido teloneros de nadie desde el instituto por lo menos. Supongo que aún hoy se estarán preguntando quién carajo sería ese tal Manolo que tocó tras ellos.
      Los Mago de Oz me parecieron unos buenos músicos que se habían equivocado de cantante, y que con el tiempo se volvieron tan repetitivos como esa banda italiana (y muy superior, para mi gusto) a la que imitan, llamada Rhapsody of Fire.

      Un abrazo.

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  2. Muy buen comentario, Randall. Yo tampoco entiendo de arte, ni quiero entender. Para mí una buena obra de arte, tanto si hablamos de escultura, pintura, escritura o música, tiene que transmitirme algo, y generalmente yo me guío por las emociones. Y es evidente que lo que me emociona a mí no tiene por qué emocionar a mi vecino. Como artistas, nuestra obligación es dominar la técnica, lo que hagamos luego con nuestros pinceles en cosa nuestra, y creo que la definición de calidad hace tiempo que se difuminó entre tanto medio de masas que no hacen más que ponernos a todas horas a David Bisbal pero ignoran a los fantásticos grupos de rock que no dejan de surgir como setas en cualquier ciudad que se precie.

    Y sí, me he ido directamente a la música aun sin pretenderlo porque es un tema bastante sensible para mí... la pena es que haya músicos "tipo Mago de Oz" (solo para que todo el mundo me entienda) que han estudiado en conservatorios y no les den ni una sola oportunidad frente a productos de fábrica que ni siquiera componen lo que cantan o han aprendido dos acordes de guitarra viendo un vídeo de Youtube. Pero así es la vida, supongo...

    Es lo mismo que ver la proliferación de libros supuestamente escritos por personajes como Belén Esteban, que encima se venden como churros, mientras que los autores de literatura vanguardista, original, distinta, o simplemente que tiene algo que aportar permanecen ignorados, en la sombra y subsistiendo con la prestación de desempleo o haciendo chapuzas a domicilio. Que a estas alturas todos sabemos que no nos vamos a hacer ricos escribiendo libros, pero al menos se nos podría reconocer de algún modo las horas que hemos permanecido pegados al ordenador con nuestras mentes echando humo, solo con nuestro deseo de hacer pasar un buen rato al lector y quizá hacer algo por el cada día más triste mundo de las letras, que ya es algo más de lo que hacen algunos funcionarios, aunque cien editores piensen, no sé sabe muy bien por qué baremos, que nuestras obras no van a tener salida, solo porque prefieren ir a lo seguro.

    En definitiva... no sé dónde leí que la forma en la que una sociedad trata a sus pensadores y literatos se acaba reflejando en la calidad de la misma, tal y como estamos comprobando. Aunque es posible que me lo haya inventado ahora mismo... Es que tanto escuchar a La Macarena me dejó un tanto trastornada. ¿Tal vez eso es lo que esperan los que publican libros a la Esteban?

    Un saludo.

    PD: Ahora hasta los hologramas hacen conciertos y hacen furor entre la juventud. ¿Es ése el futuro que nos espera en la literatura? O aún más inquietante, tal vez ya está aquí y ni nos hemos enterado...

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    1. Subscribo casi enteramente tu comentario, Eowyn. Tan solo un apunte respecto al arte:
      Éste, como bien dices, es una experiencia principalmente emocional, pero no exclusivamente emocional. La música -sobre todo la instrumental- es el arte que más se acerca a esa experiencia puramente emotiva, y la literatura -con la excepción de la poesía- el que más se aleja. Lo que quiero decir con esto es que sí que hay un pequeño componente de entendimiento en todo arte; lo que ocurre es debemos poner ese entendimiento al servicio de las emociones y no oponiéndose a ellas, cómo hacen esos pedantes que pretenden aleccionarnos de las maravillosas virtudes de cierto "arte" moderno, un arte al que le han usurpado sus mayores tesoros: la belleza y la emoción, a cambio de un esoterismo barato que supuestamente debe ser convenientemente descifrado por pseudointelectuales duchos en la materia para aleccionarnos a los demás, pobres legos en semejantes magisterios.
      Yo a lo que me estoy refiriendo es a algo muy diferente, es al hecho de que haber conocido determinados acontecimientos de la vida de Caravaggio me ha ayudado a emocionarme todavía más con sus cuadros, o conocer determinados aspectos de la vida de Hesse, haber visitado su casa y su tumba en Suiza, haber visto sus pinturas, haber escuchado su propia voz leyendo El lobo estepario y hacerme una idea de cómo abordaba sus obras, también me han hecho disfrutarlas más, entenderlas y entendenderle mejor. Y ese entendimiento emocional desde luego que no es imprescindible, pero sí aconsejable cuando la obra de alguien nos interesa hasta el mismísimo tuétano. Pero sí, desde luego, para caer en este tipo de interés enfermizo, antes tuvo que haber una transmisión emocional muy potente.
      A eso es a lo que yo llamo "entender" de arte, que es algo muy parecido a padecer una enfermedad.

      Un abrazo.

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    2. En general estoy muy de acuerdo con lo que dices, Alberto. Eso es lo que siempre eché de menos en las clases de literatura del colegio, nadie te contaba cómo había muerto Miguel Hernández en la cárcel o todo lo que había pasado para llegar ahí. No estoy tan segura sin embargo de que la literatura se aleje tanto de las emociones (y al contrario de lo que afirmas, a mí la poesía siempre me ha resultado bastante indiferente), pero tal vez es porque yo no puedo escribir si no es a partir de mis propias emociones, vengan de donde vengan. Si tuviera que escribir simplemente como en un aséptico laboratorio encadenando palabras unas detrás de otras, y además siguiendo las supuestas fórmulas mágicas que tanto pululan por ahí, jamás me molestaría en intentarlo. Yo pienso que todo arte es una forma de expresión de lo que llevamos dentro. Cuando era pequeña también solía dibujar, pero no siempre se me dio tan bien como escribir y quizá por eso he acabado siendo escritora. Quizá el mejor arte sea el que combine técnica y emociones de modo que el resultado final "llegue" de verdad al que lo contempla. Quizá, como ya hemos hablado en otras ocasiones, será cuestión de analizar menos y sentir más con el corazón...

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    3. Sólo una aclaración:
      No he dicho que la literatura se aleje de las emociones, pues como todo arte la literatura es principalmente emotiva (excepto cuando se acerca a la filosofía, como el caso de la novela-ensayo); pero sí que es de todas las artes la que goza de un mayor componente intelectual, de entedimiento o cómo queramos llamarlo. Por eso la madurez de un escritor en su arte suele llegar mucho más tarde que la de un músico en el suyo. ¿Por qué crees que se da entonces un mayor porcentaje de genios precoces en la música que en la literatura o en el cine? Sin embargo, en la poesía es donde más genios precoces literarios se han dado, y ojo, que yo por poesía entiendo lo siguiente: "Al hablar de poesía no estoy pensando en ningún género determinado. La poesía es para mí un modo de ver el mundo, una forma especial de relación con la realidad (Andrei Tarkovski, Esculpir en el tiempo)".
      En la música, sin embargo, ese porcentaje intelectual suele ser muy escaso, casi ridículo, y cuando es elevado como en el caso de, por ejemplo, Richard Wagner nos ofrece genios tardíos. Wagner no compuso obras maestras hasta que rondó los 50, mientras que genios mucho más emocionales y menos intelectualizados (y que a mí me gustan más) como Mozart o Rossini ya componían obras maestras en la pubertad.
      Y eso es porque generalmente aprendemos mucho antes a sacar partido de nuestras emociones que de nuestro intelecto; el problema es que algunos cuando aprenden a manejar su intelecto se olvidan de las emociones.

      Un abrazo.

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    4. Mmm... ¿Por qué se da un mayor porcentaje de genios precoces en la música? Interesante pregunta, pero me temo que no voy a poder contestarla aquí. De todas formas dudo que se deba solo a la relación con las emociones o la intelectualidad. Tal vez solo se deba a que manejar las palabras con cierto grado de arte es algo que lleva mucho más tiempo que entender la escala musical, quizá porque es algo que se encuentra en la naturaleza misma, mientras que el lenguaje es exclusivamente humano y además lo normal es que hablando se entienda menos la gente...
      En cuanto a la poesía, yo es que no entiendo por qué es percibida como más emocional. Como mucho, tiene la virtud de sintetizar en poco espacio algo que a mí me ocuparía diez páginas. Pero tal vez solo soy yo... Además, creo que hay algunos que se piensan que solo separando las frases de manera extraña ya es poesía. Algo similar me pasa con la música clásica, ahí no puedo decir nada porque además de desconocerla me pone algo nerviosa (es algo que viene de lejos), y pocas veces me transmite algo. Lo sé, soy rara...

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    5. Eowyn, si seguimos así, vamos a tener que inaugurar una nueva sección o subsección en el blog llamada "Conversaciones indies absurdas", en la cual creo que ambos nos desenvolveríamos como peces en el agua :)

      "De todas formas dudo que se deba solo a la relación con las emociones o la intelectualidad"

      Casi ningún hecho complejo tiene una sola causa. Pero creo que en este caso ésa es la más importante.

      "Tal vez solo se deba a que manejar las palabras con cierto grado de arte es algo que lleva mucho más tiempo que entender la escala musical, quizá porque es algo que se encuentra en la naturaleza misma, mientras que el lenguaje es exclusivamente humano y además lo normal es que hablando se entienda menos la gente..."

      Creo que con esta frase me estás dando involuntariamente la razón :) El lenguaje humano requiere en mayor o menor medida de un proceso de intelectualización -por eso es (casi) exclusivamente humano-, algo que no tiene porque ocurrir obligatoriamente con el lenguaje musical.

      No estoy muy de acuerdo con la neurología oficial(ista) cuando divide el cerebro en compartimentos estancos, pero es innegable que unas áreas del encéfalo tienen una mayor preponderancia sobre unas funciones cognitivo-sensoriales que sobre otras. Y la música y en general el procesamiento de las emociones corresponden más al límbico, y el lenguaje y el control sobre las emociones al neocórtex. Así que, podemos decir que el lenguaje es una función intelectual que sirve entre otras cosas para expresar ideas y emociones. La música, en líneas generales, me parece un mejor medio para expresar emociones y una vía mucho peor para expresar ideas o conceptos, sin embargo esas emociones suscitadas por la música se pueden reforzar con la inclusión de una letra, a menudo de carácter poético. Perfecto ejemplo del intelecto al servicio de las emociones.
      Y tú, que sabes mucho de animales, no creo que se te haya pasado desarpercibido el hecho de que el único grupo animal -a falta de más investigaciones- que manejan un lenguaje equivalente al humano, y con el que son capaces de expresar un sinfín de emociones, ideas y conceptos, son los cetáceos, quienes se llaman incluso por su nombre y poseen variedades dialectales; precisamente los que tienen junto a nosotros el neocórtex más grande en proporción al tamaño del encéfalo.
      Por eso la música es emocional sí o sí, y la literatura también, pero depende en gran medida de si su componente intelectual lo vamos para utilizar para suscitar emociones o si por el contrario vamos a poner también bastante énfasis en describirlas o tratar de explicarlas o analizarlas, algo que va a depender de las intenciones y del talento del escritor/a para ser capaz de desenvolverse mejor en una situación o en la otra; pero que, sin embargo, todo esto quedaría fuera de lugar en un arte como la música.

      Y acerca de la poesía ya te dije lo que pensaba de ella. Estoy de acuerdo contigo; no hay que confundir poetas con rimadores. Y quizás tengas razón en que no es necesariamente más emocional que otros géneros, tal vez solo más concisa, y yo añadiría más estética.
      Y sobre la música clásica no sé quién será el raro, porque pienso que es mucho más habitual que hoy en día deje más bien fría a la gente (más habituada a otros ritmos y sonidos más eléctricos y tal vez a emociones más enfatizadas) que los tipos como yo, que a pesar de que detestamos esa etiqueta pedante y excluyente de "música culta", no podemos resistirnos al impacto emocional de muchas de esas obras.

      PD ¡Menudo rollo te he soltado! Has conseguido sacar mi lado más absurdo, el del especialista en conversaciones que no llevan seguramente a ninguna parte. Te felicito :)

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    6. Jajaja... Está bien que te haya sacado ese lado, y sí, podría seguir siendo una conversación absurda hasta el infinito... esa es mi especialidad. Pero ahora que me he leído todo desde el principio, a ver si logro reconducirla un poco.

      "Tal vez solo se deba a que manejar las palabras con cierto grado de arte es algo que lleva mucho más tiempo que entender la escala musical, quizá porque es algo que se encuentra en la naturaleza misma, mientras que el lenguaje es exclusivamente humano y además lo normal es que hablando se entienda menos la gente..."

      "Creo que con esta frase me estás dando involuntariamente la razón :) El lenguaje humano requiere en mayor o menor medida de un proceso de intelectualización -por eso es (casi) exclusivamente humano-, algo que no tiene porque ocurrir obligatoriamente con el lenguaje musical."

      Sí, en parte te doy la razón... pero como decíamos, hay muchos más factores que pueden hacer que un "genio" (no me gusta esta palabra ni tampoco lo de "obra maestra") sea un genio, y no todo se debe a la naturaleza o a la potencialidad del cerebro humano. Estamos hablando de la habilidad de cada uno para expresarse mediante un medio u otro: si cuando todos somos pequeños, nos hicieran estudiar la escala musical junto al abecedario, ¿no habría más "genios" musicales? Aún así, algunos redactan de maravilla desde que tienen ocho años, y otros siguen poniendo burro con v con veinticinco. No sé si lo dije alguna vez aquí, pero a mí ya en el colegio me decían que escribía las frases muy largas (y desde entonces me esforcé por hacerlas aún más largas :-) ). Y ya que estamos hablando del cerebro, llámame loca si quieres pero para mí el cerebro es solo un instrumento: un niño no escribe bien porque tenga el área del lenguaje más desarrollada, sino que debido a su habilidad innata con el lenguaje, esa área del cerebro se le desarrolla más.

      En cuanto al tema de los animales, creo que no se nos debe considerar "animales humanos". El lenguaje humano es exclusivo de los humanos, y siempre lo será. Con lenguaje humano me refiero a las palabras, no a otros medios de comunicación. Es verdad que muchos mamíferos han desarrollado un sistema de comunicación que nada tiene que envidiar al nuestro, pero debido a su genética carecen de las estructuras necesarias para hablar como nosotros, y aunque eso no les impida entender alguna de nuestras palabras, o incluso utilizar el lenguaje de los signos como algunos chimpancés, esto no significa que puedan llegar a utilizar el lenguaje como nosotros. Por supuesto, nosotros tenemos una gran parte animal, y además compartimos con ellos la gran mayoría de nuestras emociones. Las emociones van unidas a nuestros instintos y al hecho de tener un cuerpo. Según las capacidades de ese cuerpo, nos expresamos de una manera u otra. La música es mucho más instintiva y emocional, mientras que el lenguaje necesita de una mayor elaboración y mayor capacidad de abstracción, se aleja mucho más de los instintos, por eso estamos de acuerdo en que transmitir emociones a través de la literatura es más difícil que a través de la música. Sin embargo...

      (continúo abajo, que casi bloqueo a los de Blogger por escribir tanto).

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    7. Creo que no es lo mismo si hablamos desde el punto de vista del receptor (lector/oyente) que del emisor. Cada lector es distinto y busca algo distinto en lo que lee. Y lo mismo pasa con la música. Yo busco algo que me emocione, y muy posiblemente esto no tenga tanto que ver con la "calidad" del libro, es decir, no con la forma, sino con el fondo (aunque es evidente que el producto tiene que estar bien hecho y cumplir unos mínimos). Esto me recuerda a las eternas discusiones que tenía con mi hermano sobre la música que escuchaba cada uno. Creo que no digo ninguna barbaridad si afirmo que un solo de guitarra de Yngwie Malmsteem está técnicamente a la altura de cualquier composición de Mozart, Sin embargo, a mí ninguno de los dos me transmite demasiado, y prefiero escuchar solos de guitarra más sinfónicos que no necesitan de ninguna letra para hablarte. No sé a qué se debe esto, pero algunos respondemos a ciertas "vibraciones" y otros a otras. Con la literatura pasa algo parecido, aunque es verdad que las emociones están mucho más enterradas, puesto que al fin y al cabo están encriptadas mediante palabras que tenemos que interpretar según leemos. A mí me aburren las novelas que se limitan a describir los acontecimientos y a transcribir los diálogos, por muy bien documentadas que estén. Me parece algo frío, como una fórmula matemática, más parecido a ese producto de laboratorio que mencionaba más arriba. Creo que cualquiera puede hacer eso, poner palabras detrás de otras hasta tener unas cuantas páginas. Tampoco me gusta la excesiva emocionalidad, por eso lo que decías de "suscitar emociones" no me suena muy bien, porque da la impresión de que tiene que haber una intencionalidad en el escritor cuando se pone a escribir, y yo creo que no tiene por qué ser así, de hecho tal vez eso daría la sensación de cierta artificialidad. No sé, yo cuando me pongo a escribir no busco emocionar a nadie, no estoy pensando en qué poner para que llegue al mayor número de lectores posibles, todos emocionados por lo mismo... Yo sé lo que a mí me emociona, cuesta mucho transmitir con palabras lo que sientes, entre otras cosas porque hay límites que no queremos sobrepasar, y creo que el lector percibe si estás escribiendo dejándote el corazón o si lo haces como una máquina de escribir automática. Creo que si escribes "de verdad" es imposible despegarte de tus emociones, y por eso se van a ver reflejadas en la obra, quieras o no. Y quizá por eso, como lectora, es lo que busco en otros autores. Yo no me pongo a analizar la técnica, no tengo ni idea de comentar textos y siempre lo odié en el colegio, lo básico es la ortografía y la redacción (o sea, para mí, que alguien suba un libro a Amazon lleno de faltas de ortografía, es totalmente imperdonable), te pueden enseñar mucha gramática, pero no te pueden enseñar a ser escritor, o eso creo... Supongo que es algo que llevas en la sangre. La técnica ayuda y es fundamental, pero si tienes técnica y no tienes alma, la técnica no te sirve para nada.

      Claro que esto me lleva a la pregunta de qué alma puede tener la música electrónica para gustar a tanta gente... pero me temo que la respuesta no tiene nada que ver con lo que estamos hablando aquí y además me iba a llevar a un estado mental similar a la histeria.

      (Bueno, creo que en vez de reconducirlo, lo he hecho aún más absurdo...).

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    8. Hola :)
      Mira, si te parece bien, podemos ir trasladando comentario a comentario toda nuestra conversación absurda a las "Conversaciones indies". Me parece un lugar más apropiado y últimamente lo tenemos un poco abandonado. Tengo casi preparada una respuesta-delirio, que si logro introducir por alguna parte unos cuernos de rinoceronte, haría las delicias de Salvador Dalí :D

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    9. Bueno, si no hay más remedio... Lo de los cuernos de rinoceronte me anima un poco. Quizá encuentre más cosas que decir.

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    1. Si yo recibiera una misiva como la que recibió Jordi; estaría caminando por las paredes... Admiro tu temperancia y ¡En hora buena! Ojalá y llegue pronto una respuesta positiva... estoy seguro de que hablo por muchos al asegurar que este blog se convertiría en una fiesta virtual si una editorial "ficha" a alguno.
      He notado la nutrida cantidad de españoles que llegan al blog -soy de Costa Rica- y quisiera preguntar algo.
      En mi juventud leí y releí una joya que llegó a mis manos y al día de hoy está entre mis libros favoritos de todos los tiempos: "El lazarillo de Tormes" Recuerdo con mucho cariño, haber sufrido las desgracias con aquel pobre diablo y haber celebrado con él, sus triunfos y venganzas... El libro describe profusamente a los distintos tipos de personas, paisajes y condiciones de la España de aquél tiempo y ahonda mucho en detalles... en fin... el jodido libro es un manjar.
      Lo que quisiera saber es -dado que los lugares descritos por el autor existieron y son identificables ¿Hay alguna manera de saber dónde están y cuáles son, los tales, específicamente? Sé que algún día iré a Europa y esos serían destinos formidables. Ahora me dispongo a buscar el libro de Jordi, yo lo leo para compensar al sobrino, que otro de ustedes se encargue del viejo... Es broma. Un abrazo.

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    2. Hola Randall, a mí también me encantó El Lazarillo de Tormes, pero por desgracia no lo recuerdo tan bien como me gustaría, pues ya hace demasiados años que lo he leído.
      Sobre los paisajes y pueblos que se citan en el libro, nadie se pone de acuerdo. Por un lado el Lazarillo dice ser de Tormes, que es un río que pasa por Salamanca (ciudad que posee un casco histórico precioso, por cierto), pero otros aspectos que se citan no parecen cuadrar mucho con todo esto. La acción, por otra parte, parece transcurrir en los alrededores y cercanías de la ciudad de Toledo (también muy bonita, por cierto), pero también existen descripciones muy ambiguas y/o imprecisas. Lo que sí te puedo decir es que en la provincia de Toledo existe una ruta que pasa por unos cuantos pueblos bastante pintorescos llamada "La ruta del Lazarillo" o algo así, pero bueno, es más un nombre turístico que otra cosa.
      Mi opinión es que al tratarse de un libro anónimo, lo que ha pretendido el escritor es confundir, para curarse en salud de las posibles repercusiones negativas que podría acarrearle semejante obra.

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  5. Me ha gustado tu entrada, breve, pero en la que se intuye mucho fondo detrás. Sobre todo me quedo con esto: "el arte en cualquiera de sus formas, es el alimento de la civilización y un reflejo fidedigno de sí misma".

    Y apropósito de ese engrudo musical indecente tan popular en youtube, tampoco sé cómo carajo se escribe; yo me limito a llamarlo el "Gañán style" :)

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    1. Es cierto, Jordi. Aunque al final, de una forma u otra, no sé cómo coño hacemos para acabar hablando de nosotros mismos.

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  8. esa enfermedad me acompaña de noche y de día, me acompaña al respirar, al comer, al amar...
    vaya! siss que estoy enferma! me queda un consuelo, haberlos encontrado a ustedes...

    Hola a todos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Estoy viva!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    los quiero................

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  9. Janett, queridísima amiga, que alegría encontrarte por acá y espero que la situación que les aqueja mejore pronto...

    Te extrañamos mucho. En los pensamientos de Randall y míos, estás siempre presente.

    Deseo que, lo más pronto posible, tus circunstancias te permitan llenar de energía, emociones, sinceridad y pasión este blog... como sólo tú lo puedes hacer.

    Te quiere: Yendy.
    Un abrazo.


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