jueves, 2 de octubre de 2014

¿Cuál debería ser el precio de nuestras obras?

Hace unos días me llegó un artículo sobre una autora y su experiencia con la piratería. Me sentí bastante identificada con lo que contaba, pero no tenía tiempo de escribir sobre ello, así que solo hice un breve comentario en Google+ que os reproduzco:
Esta es una de las razones por las que no pienso rebajar el precio de mis libros electrónicos. Me siento especialmente identificada con la situación personal de esta autora... y lo que más lamento es que la gran mayoría de escritores parecen haberse resignado. Supongo que no podemos luchar contra la piratería, pero si aceptamos trabajar gratis, solo nos espera la esclavitud. Puede que para algunos escribir sea un hobby. Nadie espera que le paguen por dedicarse a su hobby favorito. Para mí no lo es, para mí es un trabajo muy serio y sacrificado. Y el que no quiera pagar por ello, posiblemente sea porque no valora la cultura como debería. Prefiero no tenerlo como lector.
Comentarios posteriores con Alberto me hicieron reflexionar: ¿cuánto pagaría yo por leer un libro? Bien, creo que todo depende del interés que tenga en ese libro. Si es un incunable que llevo buscando años, no me importará pagar 30 euros. Y pagaría más por una edición ilustrada de 1960 de El Señor de los Anillos firmado por el autor, por poner un ejemplo. En ese sentido tengo espíritu de coleccionista, igual que para la música.

Aquí estamos hablando de escritores indies, desconocidos para el público. ¿Eso significa que para vender nuestra obra tenemos que tirar los precios? ¿Ponerlos a 1 euro, como lo que pagas a un gorrilla en un aparcamiento siendo generoso? ¿Como lo que pagas por la descarga de una canción inédita en iTunes? ¿Como un paquete de pañuelos a alguien que se te aproxima en un semáforo?

Cada día que pasa tengo más la sensación de que yo soy la única que piensa así. ¿Así cómo? Pues que me niego rotundamente a vender por un mísero euro una descarga electrónica de mi libro, que consta de más de cuatrocientas páginas, me ha llevado más de diez años de trabajo, lo he tenido que escribir a ordenador, maquetar, buscarme la vida para hacer yo sola la portada... y además ya se lo he dejado leer gratis a otras personas (algunas también escritores) que me han dicho que está muy bien. Es que mi mente no lo concibe. No entiendo por qué nosotros como autores tenemos que vender nuestra obra a 1 euro por ejemplar cuando tú le pides a alguien que te traduzca tu libro y te pide 1000 euros, o le pides a alguien que te haga la portada y te pide 200. O resulta que una compañera canadiense escritora y bloguera va a recibir 1700 dólares al mes... ¡por publicar en cinco blogs! ¿Somos tontos o qué? ¿No es el contenido de un libro lo más importante? ¿Mucho más que la portada? ¿No es mucho más complicado escribir un libro que traducirlo? Esto lo sé por experiencia: lo es. Pero por alguna extraña razón seguimos pensando que nuestro trabajo no vale nada, o que tenemos que pagar a no sé cuántos intermediarios antes de ver publicado nuestro libro como si les debiéramos la vida a ellos, cuando son ellos los que están trabajando gracias a nosotros. ¿No es todo una inmensa contradicción?


Bien, ¿cuánto pagaría yo por la obra de un escritor indie que no conozco de nada? Seguro que mucho más de lo que piensan ahora mismo la mayoría de nuestros lectores. ¿Que tiene poca experiencia y a lo mejor no me gusta lo que he comprado? Eso también nos pasa con otras cosas que compramos. ¿O es que nadie se ha arriesgado a comprar un disco solo por la portada o porque alguien se lo recomendó y luego le dieron ganas de lanzarlo por la ventana? ¿Y por eso escribimos a la compañía exigiendo la devolución de nuestro dinero? No, porque te guste o no, es un trabajo de todas formas. Ni siquiera los peluqueros aprendices se rebajan tanto como para cobrarte 1 euro por sus dos horas de trabajo, mientras tú temes salir de la peluquería con el pelo verde por haber querido ahorrarte la mitad de dinero. Cobran un mínimo que es lo que se considera digno (o, al menos, así debería ser considerado, porque en estos tiempos casi nadie cobra un salario digno).

¿O es que acaso la obra de un autor de prestigio nos garantiza que nos va a gustar y por eso no nos importa pagar mucho más? ¿Soy también la única que piensa que Cien años de soledad es un rollo infumable?

*Suspiro* Sé que es un tema muy complicado y me enerva, no puedo remediarlo. Porque sí, no hago más leer que el mercado de la cultura tiene que transformarse, y que el futuro está en los libros electrónicos, pero es imposible luchar contra la piratería y tampoco creo que ese sea el principal problema. La impresión que tengo es que la cultura ha dejado de tener valor. No se valora el esfuerzo que hay detrás de la creación de algo, sea un libro, un cuadro (de los buenos, no de los de ARCO), o un vídeojuego. Todo es consumir y consumir, cuanto más rápido mejor. Antes te pasabas tres meses leyendo un libro y te deleitabas con él, las horas muertas transcurrían frente a ti rodeado de esos personajes que el autor había conseguido dibujar en tu imaginación. Aún recuerdo cómo tuve que ahorrar poquito a poquito para poder comprarme Las Dos Torres, temiendo que se agotara en la librería, deseando que Frodo y los demás hobbits no continuaran su viaje sin mí. Ahora somos como mis sobrinos en Navidad: le quitas el envoltorio a un regalo, ni siquiera te sientas un minuto para ver qué es, y ya quieres otro, y otro, y otro... total, no valen nada. Es como los libros electrónicos en internet: es como que caen del cielo, los autores los regalan, y da igual si te interesan o no, si los acabas leyendo o no... ¡si son gratis, a por ellos!

19 comentarios:

  1. Hola Eowyn:

    Planteas varios temas en este post realmente interesantes. Coincido contigo en que una de las cosas que más está afectando a la literatura es la cultura de la inmediatez que nos está tocando vivir hoy en día, no sólo en el tiempo que se dedica a leer un libro, sino en la forma en que hay que escribirlos hoy en día. El lector se ha acostumbrado a continuos giros de guión que le tenga enganchado constantemente a la obra, y no va a tolerar novelas lentas que vayan desarrollando poco a poco la acción. Esto es algo con lo que nos toca vivir.

    No creo sinceramente que la gente piratee porque sí, no la gran mayoría, como nos hacen creer. La piratería, desde mi punto de vista, es una reacción ante el abuso. No es de recibo cobrar 10 euros por un libro electrónico, por muy bueno que sea. A mí me parece una barbaridad. Yo ni lo pago ni lo pagaría.

    Fíjate que mencionas los precios por portada, traducción, etc. Todo eso ha sumado tradicionalmente al libro impreso, que tiene un costo que es el valor digamos "real" de lo que compras. La veces que yo he impreso un libro me han especificado los costos y se llevan como el 90% de lo que luego he sacado yo por el libro. Es decir, que incluso en un libro impreso un autor no se lleva más de un 1 euro o 2 a lo sumo.

    Cómo, entonces, en una obra que no tiene propiedad física se puede pretender cobrar un precio similar? Algo no cuadra ahí, por algún sitio alquien está metiendo el cazo de una manera impune, y claro, el pensamiento inmediato es "quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón".

    Yo, como autor, pienso que mis libros valen más del precio al que los vendo, por supuesto, pero luego tengo que vivir en una realidad, y es que hay un mercado que es el que termina imponiendo los precios. Me puede gustar más o menos, pero es lo que hay. Si pongo mis libros a 10 euros no me los va a comprar absolutamente nadie, y lo entiendo. No es algo que pueda criticar.

    Por otro lado yo sí soy de los que escribo como hobby, y después de 9 libros he invertido muchas horas de mi vida en esta afición. Te puedo decir que no me importa que alguien me lea sin pagar un solo euro por ello. En absoluto. Lo que me gusta es que alguien tenga ganas de leer mis obras. Es la mejor compensación a esas horas que he invertido. Sí me jode, hablando bien claro, cuando alguien dedica una frase tipo "este libro es una mierda" en Amazon o donde sea, porque eso sí que me parece menospreciar las horas de investigación, escritura, corrección, etc.. pero en fin, siempre termino pensando que quien escribe esto deja más que clara su inteligencia. Pero vaya, que ya hace tiempo acepté la idea de que no iba a vivir de esto de la escritura, que sería algo a lo que dedicaría horas libres y leerían cuatro personas y poco más. Si algún día esto cambia, bienvenido sea, pero no te frustes por el hecho de que haya quien quiera leer tus libros gratis. Lo importante es que los lean. En un documental de "Cosmos" decía Carl Sagan: "el número de libros que puede leer una persona durante su vida es finito. Hay que elegir bien lo que se lee". Piensa que la persona que ha elegido leer tu libro ya ha invertido una parte de su vida en algo que tú has hecho y ha dejado quizás de leer a otros autores mucho más conocidos. Eso es un más que justo premio a las horas de trabajo, al menos en mi opinión :)

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    1. Hola, Javier. Gracias por tu comentario, me ha animado... un poco. Estoy completamente de acuerdo con el último párrafo. Claro, yo cuando empecé a escribir no lo hacía pensando en publicar, ni mucho menos, era un hobby y ahora lo sigue siendo porque por fortuna tengo otra profesión (que tampoco me permite vivir, eso sí que es gracioso), y aparte de las novelas no dejo de escribir artículos y de publicar en blogs y foros completamente gratuitos porque sé que lo que escribo y todas mis experiencias que comparto pueden ser útiles para alguien, aunque en este caso estemos hablando de entretenimiento. Siempre he dicho que me sentiré satisfecha si solo hay una persona en el mundo que leyó algo de lo que escribí y le gustó o le vino bien por cualquier razón... y de esos sé que ya tengo unos cuantos.

      Tampoco me preocupa excesivamente tener éxito a nivel editorial, ni mucho menos. No quiero ser famosa ni que me conozcan por mis libros, y tengo alergia a cualquier acto social que implique promocionar mi obra, en ese sentido estoy bien como estoy. Creo que lo que más me frustra es que no se valore la literatura como otras obras de arte. Supongo que muchos de los problemas que comentamos aquí son comunes a muchos otros artistas, no tengo duda de ello, pero no sé, quizá el problema de base es ese euro o dos que se lleva el autor haga lo que haga, y esto no viene de ahora, sino de siglos atrás que los escritores siempre hemos tenido que depender de las editoriales para llegar a más público. Hemos dejado que las editoriales se hagan con el negocio, y el público se ha acostumbrado a un precio sin preocuparse qué gana el autor. Y ahora que nosotros podemos tener más control, los lectores piensan que si pagan más de dos euros por un libro electrónico es un robo. Pero entonces, ¿cuál es la solución? ¿Que Amazon nos pague un sueldo fijo por enviarles nuestras obras? ¿O ser escritor dejará de ser una profesión? Yo es que no veo futuro por ningún sitio...

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    2. Subscribo casi por completo tu respuesta, Javi. Con lo único que discrepo es con eso de que la gente no piratea porque sí. Yo creo que la inmensa mayoría sí lo hace porque sí, y no solo con la literatura, sino con las películas y con la música. Me explico:
      Practicamente todo el mundo puede ir a una biblioteca a adquirir libros, pelis o música de manera gratuita, y sin embargo es algo que hacemos muy pocos. En el videoclub al que acudo habitualmente (sí, soy de esos dinosaurios que todavía van al videoclub), puedo adquirir una película cualquiera (novedades incluidas) por 1,20€ por seis horas o por 1,50 por 24 horas. En fin... no creo que se trate de un precio abusivo ni mucho menos, y menos teniendo en cuenta que por ese precio la podemos ver varias personas. A mucha gente que me consta que piratean cientos de películas al año, les he instado a alquilarlas a ese precio, y todos, sin excepción, me contestaron que ni de coña, que había que ser imbécil para pagar un euro por algo que se puede ver gratis. Sin embargo, algunos de ellos no tienen problema alguno en gastarse incluso cientos de euros en partidos de fútbol que podrían ver gratis en televisión o tomándose un par de cervezas en cualquier bar. Es cuestión de prioridades, y la prioridad última de una enorme parte de la sociedad es la cultura. Para mí esto es un hecho de una claridad incuestionable.
      Y sobre el precio de los libros es normal que haya caído en picado. Es la ley de la oferta y la demanda. Como hay muchísimos más libros ofertados que demandados, el precio no puede hacer otra cosa que caer. ¿Solución? Ninguna, porque la única que se me ocurre es inviable, pues sería pedir a gran parte de los escritores y escritoras que dejen de publicar o autopublicarse para reducir la oferta :)

      Y Eowyn, la única forma de intentar hacerse un hueco en esta vorágine es precisamente hacer todo eso que tú y yo repugnamos, es decir, promocionar nuestras obras hasta la saciedad, redes sociales, estrategias de marketing. Y a los que detestamos todo eso no nos queda otra cosa que no vender prácticamente nada, y menos todavía a los que hacemos ya de por sí una literatura menos accesible.
      Y acerca de tu pregunta si ser escritor dejará de ser una profesión, mi respuesta es que muy pronto, excepto para algunos casos muy contados, sí, efectivamente.

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    3. Lo sé, Alberto, no tengo futuro. Mi propia familia me ha pedido que pida copias de mis libros para ellos, que me los pagarán, y soy incapaz de hacerlo... es que no tengo remedio. Y el otro día quité mi blog del Facebook, es que no puedo con ello, me quitan el sueño las redes sociales. Si es que toda mi vida he sido una antisocial, ¿a quién voy a engañar?

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    4. Tendrás/tendremos que llegar a un punto intermedio entre lo que te/nos parece justo y entre lo que todavía consideres medianamente digno. El tema es peliagudo, lo sé; pero a ver si esta entrada acaba sirviendo para aclarar ideas. Pero como todo esto me parece un problema educativo y moral, es decir, otro efecto colateral más de esta crisis global (y cuando digo global no me refiero solo a que abarque todo el orbe, sino que está presente en todos los ámbitos), no veo otra solución que la que nos puede sacar de esta crisis: un reseteado casi total a eso que llamábamos género humano, para luego pasar a un proceso reeducativo.

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  2. El precio de una obra literaria depende de los recursos materiales que hayas tenido que emplear en editarla. Un libro escrito en cuatro meses meses, corrección incluida, pude salir a la venta al mismo precio que otro en el cual se hayan invertido dos años (reales, en jornadas de trabajo). La calidad literaria no cuenta, ni siquiera como valor añadido. En libros usados se pueden encontrar auténticas joyas literarias a menos de un euro, y en Internet a cero euros en edición "piratodigital"; y, sin embargo, no gozan de la estimación de lo que se conoce como gran público. El precio, si es razonable, no creo que suponga un impedimento para la venta de un libro que "conecte" con lectores poco exigentes.

    Los escritores indies no me parece a mí que tengamos excesivos problemas para ponerle precio a nuestros trabajos, siempre y cuando los publiquemos en edición digital. Aunque siempre será mejor poner un precio bajo, si queremos darles una oportunidad. Vivir de escribir no deja de ser una posibilidad, así que lo mejor es dejarlo estar. Si nos gusta escribir, pues lo positivo es darle gusto al cuerpo y esperar a ver que pasa, supongo.

    Un abrazo.

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    1. Tienes toda la razón en eso de que se pueden encontrar joyas literarias a precios irrisorios. Este fin de semana, sin ir más lejos, curioseando en un mercadillo austriaco de libros usados compré "El Capital" de Karl Marx en su versión original por 50 céntimos. Dejando aparte lo que cada uno pueda pensar o dejar de pensar de Marx, hablamos de uno de los libros más influyentes de la historia. Ya no es sólo las horas que Marx pudiera emplear en su redacción, es el impacto que este escrito ha tenido en el devenir de la historia durante el siguiente siglo y medio. Y se puede encontrar por 50 céntimos. Viene a demostrar una vez más que la calidad de una obra no se puede medir por su precio en el mercado.

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    2. Si a alguien le sirve de consuelo, la inmensa mayoría de los mejores libros que he leído en mi vida han sido los más baratos. Os pondré algunos ejemplos ilustrativos, de libros que he estrenado yo, sin meterme en libros de segunda mano:
      Los hermanos Karamazov 170 pesetas (1,02€), Crimen y castigo 100 pesetas (0,60€), Obras completas de Shakespeare 30€, Obras completas de Nietzsche 30€, El lobo estepario, 250 pesetas (1,50€), El amante de Lady Chaterlay 150 pesetas (0,90€), Obras completas de Edgar Allan Poe 15€, El capital lo compré más caro que Javi, pagué un 1€, Una colección completa de 50 volúmenes de sabiduría asiática por 200€, diversas colecciones de clásicos de la literatura universal o de clásicos grecorromanos entre 1€ y 4€ el ejemplar, y podría seguir así hasta aburriros... Cierto es que ya son libros libres de derechos de autor, pero aún así fueron muy baratos. En resumidas cuentas, quien piratea libros es normalmente porque puede robar saliendo impune, porque por lo que le cuesta su línea de ADSL podría leer unos cuantos libros y alquilar unas cuantas pelis al mes sin ningún problema. Y sobre todo libros, ya dudo que haya muchos que lean más de uno al mes...

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    3. Pero chicos, chicos, un momento... Estáis hablando de libros clásicos cuyos autores están muertos y no tienen que ganarse más la vida escribiendo. ¡Nosotros estamos vivos y no vivimos del aire! Estamos haciendo un trabajo y alguien nos lo tiene que reconocer, digo yo... Es que vivimos en el mundo al revés. O sea, lo que no es normal es que un escritor se muera y las editoriales se forren porque todos aquellos que jamás se interesaron por la obra de ese autor ahora piensan que como está muerto su obra es mejor que antes. Y no tengo ni idea de qué pasa con los derechos de autor una vez que te mueres, pero si acaso serán los descendientes los que reciban ese euro por libro, que supongo que si las ventas post-morten se disparan, a lo mejor no está tan mal...

      Pero ¿no sería más lógico que yo recibiera esos derechos de autor estando viva, a través de un precio normal, y que una vez muerta mis obras bajaran de precio porque ya se considera parte de la "cultura universal", algo así como "Patrimonio de la Humanidad"? Y a mí ya me dará igual que mis obras se distribuyan gratuitamente, total, ya habré aprendido que escritor no es una profesión rentable y me dedicaré a otra cosa...

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    4. Los derechos de autor una vez muerto éste varían un poco en función del país, pero en general se suelen mantener unos 80 años en los que los propietarios son los descendientes del mismo (o una institución, como pueda ser el caso de Dalí). Después de eso ya son "propiedad de la humanidad".

      Te menciono lo de Dalí porque con esto tuve yo una experiencia directa. En mi libro "El Asesino del Tarot" yo tenía una tirada de cartas efectuada con una baraja que dibujó Dalí, al que le gustaba bastante esto de los temas esotéricos. Cuando fui a publicarlo me di cuenta que podía buscare un problema, así que llamé a la fundación Dalí para preguntarles al respecto. Me dijeron que por supuesto que tenía que pagarles, que tenía que enviarles las características de lo que iba a usar y entonces me decían lo que tenía que abonarles.

      No sé ni cuanto querían, porque ni me molesté en hacerlo. Lo cambié por una baraja del siglo XVI sin derechos de autor y ya está, porque mira, si el dinero hubiera sido para Dalí me lo pienso, pero dárselo a una fundación que ni sé lo que hace y que se lleva los beneficios del trabajo que hizo un señor hace varios años no me pareció de recibo. Y en estas cosas es donde te digo que a veces entiendo la piratería.

      Es cierto, Alberto, que hay gente que se niega a pagar, pero tb conozco a muchos otros que no lo hacen porque no se atreven a meter los datos de una tarjeta en Internet. Nos movemos con modelos atrasados que fomentan la piratería. Yo estoy seguro que si se instaurase un modelo de pago de N euros al mes domiciliados en tu cuenta teniendo acceso a ver/leer lo que te dé la gana (lo que se hace en la piratería básicamente) mucha gente lo pagaría sin problemas, siempre que el N sea un precio razonable, por supuesto.

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    5. Javier, lo que tú mencionas de las tarjetas me parece un incoveniente más, pero al fin y al cabo, menor. En ningún cine, videoclub, tienda de música, revistas de libros o audiovisuales por correo, etc., te exigen el pago por internet y aún así cierran decenas de estos sitios día sí día también, a pesar de que algunas tienen precios bastante ajustados. Es más, si con los estudios de mercado que debe pagar una empresa como Amazon, tuviesen el mínimo indicio que por este problema dejarían de vender muchos libros y mucha música, estoy convencido de que dispondríamos de otra modalidad de pago tipo contrareembolso o mediante transferencia. Saben que apenas pierden nada por esto, por eso han decidido que no les merece la pena disponer de más modalidades de pago. Vamos a ver, ellos se han hecho unos gigantes de esa forma, y la gente no parece tener problemas para utizar su tarjeta online para comprarse una cafetera o una cámara de fotos, más que nada, porque no las pueden piratear.
      Lo del pago N euros al mes es una buena idea y podría ser efectivo con un determinado número de personas, ¿pero cuánto estarían dispuestos a pagar? Como mucho lo que les cuesta su línea ADSL, y eso en un sistema capitalista es insostenible para los creeadores. En otro sistema, quizás se podría incentivar la creatividad mediante subvenciones y pasando los creadores a ser una especie de funcionarios de estado; pero no en éste. Éste es un tema que da para mucho...

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  3. Como ya te había dicho en G+: Interesante artículo, Eowyn.

    Yo soy de los que opinan que se va a piratear igualmente, valga el libro 10€ ó 1 céntimo. Los consumidores habituales de material pirateado rara o ninguna vez adquirirán algo de manera legal. Ese tipo de lectores potenciales hay que descartarlos, económicamente hablando. Con los que hay que llegar a un precio justo es con los lectores que habitualmente pagan por las obras que le interesan. Y el precio justo va a depender de 3 factores: del libro (es decir, tamaño,calidad, temática, tiempo real invertido en él, potencial comercial... en otras palabras: de su valor intrínseco), del lector y del autor. A nosotros a lo mejor nos puede parecer un precio justo, qué sé yo, 8€, pero al lector no, y aquí es donde debe producirse una especie de regateo hasta tratar de llegar a un precio que parezca justo a ambas partes, donde unos deberían establecer un precio mínimo del que jamás bajarían, salvo promoción o lo que sea, y los otros tendrían un precio máximo X hasta el que estarían dispuestos a llegar, dependiendo del interés que le suscite el autor o la obra.
    Como autores desconocidos y por la gigantesca oferta de libros que existe hoy en día, el mercado nos "obliga" a ofertar un precio más bajo; eso es obvio. De todas formas, el precio puede ser a veces engañoso, lo importante es el porcentaje de beneficio con el que se queda el autor, y en Amazon nos podemos quedar con el 70%, algo imposible en una editorial convencional ni para la mísmisa J. K. Rowling. Es decir, un 70% de, pongamos por caso, 3€, es mejor que un 10-15% de 10€, algo que a menudo nos parece un precio justo para un libro, ya no electrónico, sino de bolsillo.
    El problema es que la inmensa mayoría de los lectores (al menos en España) no piensan igual. Ellos creen (y con algo de razón) que si se ahorran un intermediario eso tendrá que repercutir en el coste del producto.
    Es como los productores de leche, que se quejan con mucha razón de que le pagan 30 céntimos por litro, pero que fracasan a la hora de vender el producto por su cuenta al ponerlo tan caro o más que los supermercados. Y no digo que no sea un precio justo, sino un precio poco competitivo ( y de verdad que odio esta palabra) Es todo muy complicado.

    Desgraciadamente vivimos en un mundo donde la cultura se valora menos que una taza de café o la propina que dejamos a un gorrilla, y mientras no se produzca un giro de 180 grados en la sociedad actual esto no solo no va a seguir así, sino que va a ir de mal en peor.

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    1. Tu ejemplo de la leche me gustó mucho, Alberto, creo que es muy acertado, y por eso ya no consumo leche de vaca (entre otras razones)... Yo soy de las que prefieren pagar un poco más si sé que así contribuyo a que alguien viva un poco mejor o evito convertirme en cómplice de los talleres clandestinos chinos que deben existir por doquier. Pero es verdad que esta no es la actitud preponderante en la sociedad, así nos va... Lo de los ganaderos o los agricultores se puede comparar perfectamente con nuestra situación, son el eslabón fundamental en la alimentación, los que más trabajan y los que menos reconocimiento se llevan por ello. Todo ello es ejemplo de que algo funciona muy mal en nuestro sistema económico y a veces pienso que es mejor que acabe por reventar.

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    2. El sistema capitalista está diseñado para que en cualquier negocio, legal o ilegal, sean los intermediarios los que se queden con el grueso de las ganancias.
      Yo no pienso a veces que es mejor que acabe por reventar; lo pienso SIEMPRE.

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  4. Mi primera novela tiene 548 páginas, seguramente que por esa razón no se vende mucho, dado que la gente ahora busca inmediatez. Pero me conformo con saber que las pocas reseñas (todas positivas) se tomaron su tiempo en leer y, además, en dejar una reseña.

    El precio es de 2.99 dólares, lo cual no me parece un precio nada caro para una obra de esa longitud, pero siento que un precio justo sería de 3.99 dólares, pero cuando la he puesto a ese precio, no he tenido una sola venta en un par de semanas por lo menos.

    El problema radica en que, quienes ven la escritura como un hobby, se tiran al suelo con los precios. He visto novelas de más de 400 páginas a 0.99, lo cual me parece un exceso y eso hace que las personas crean que así debe costar un libro, que pagar 3 dólares es un robo.

    Creo que el precio justo sería calcular cuánto costaría la versión impresa, y así ponerle la mitad exacta del precio a tu libro en formato digital. Por ejemplo, si mi novela cuesta 16 dólares en formato impreso, pues cobrar 8 por la versión digital. Lamentablemente nadie pagará esa suma, a menos que seas Paulo Coelho o Follet, cuyos libros electrónicos oscilan entre los 8 y 10 dólares.

    A mí me jode que haya más escritores que lectores, realmente me jode. Porque quienes hemos leído y hemos escrito con pasión, muchas horas, muchos meses, muchos años, y quienes hemos querido entregar un trabajo impecable a los lectores, debemos competir con "escritores" que, en el afán de cumplir un sueño (que yo veo más como una pose) publican bodrios a 0.99 centavos de dólar. Algunos aducen libremente que "no tienen tiempo de leer porque están escribiendo".

    Ojalá hubiera un filtro para ello.

    En resumen, los libros electrónicos deberían costar entre 2 y 5 dólares dependiendo de la longitud. Ese para mí, sería un precio justo.

    Saludos.

    M.B

    http://author.to/MickyBane

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  5. Hola Micky:

    El filtro del que hablas es lo que han hecho tradicionalmente las editoriales, y quienes llevamos años escribiendo nos quejamos precisamente de que los autores desconocidos no recibimos oportunidades.

    Amazon ha dispuesto una plataforma donde efectivamente todo el mundo puede ver cumplido su sueño de escribir y compartir su obra, y ha democratizado el proceso de elegir el precio de la obra. A mí esto no me parece negativo en absoluto. Luego viene el momento de que los lectores demuestren su madurez y construyan con el uso el filtro de calidad que tú pides. Para eso existen los comentarios y las votaciones, que ayuden a decidir al resto de personas si un libro merece la pena ser leído o no. Pero insisto, esto va a ir en función siempre de la madurez del lector.

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  6. Estoy con Javier, lo del filtro es complicado. Lo que sí se podría hacer es establecer tres filtros diferentes: uno por potencial de ventas, pero cumpliendo unos mínimos de calidad, otro por calidad, pero siendo también una obra medianamente vendible, y un último más experimental y/o puramente cualitativo. Pero esto no lo va a hacer Amazon, ni tampoco tiene mucho sentido que lo hiciese. Esto lo tendríamos que hacer los propios autores, creando algo parecido a las cooperativas agropecuarias pero en la literatura. Los tiempos nos obligan a ser algo más que autores, a comprometernos y ser a la postre una parte activa en la recuperación de los restos del naufragio de la cultura.

    Y Micky, es cierto, hemos tirado los precios, y estoy de acuerdo con tus baremos. Pero ahora que el mal ya está hecho ¿qué podemos hacer? ¿Subir todo el mundo los precios de repente ahora que nuestras obras pululan requetepirateadas en la Web? A mí no me importaría, porque pienso que la mayoría de la gente seguirá pirateando aunque valgan los libros un solo céntimo. Total, muchos sólo los adquieren, ni siquiera se les pasa por la cabeza leerlos :)

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  7. Una idea que se me quedó en el tintero el otro día y que me habéis recordado, es esto de rebajar tanto los precios. Es como la competencia desleal que se da en muchas profesiones. Yo me creo que poniendo mis libros a 1 euro voy a vender más, y seguramente sea así, pero sigo con la duda de si eso es bueno o malo a largo plazo. El potencial lector estará siempre esperando a que llegue esa oferta gratuita o a 0'05 céntimos para comprarse el libro, y nosotros tan felices porque creemos que lo bueno es que se lo lea alguien para que al menos haya buenas críticas, pero dudo que esto funcione.

    Para mí lo ideal es que hubiera un "mínimo razonable" según la longitud o calidad del libro como se ha comentado antes (por cierto, ¿quién es el que va a valorar la calidad de un libro para ponerle precio?), no sé, de 4 €, pues 4 €, pero que TODO EL MUNDO que publique un libro de características similares lo ponga a 4 €. El problema es que somos tantos y estamos tan desunidos que no va a haber forma de alcanzar un consenso, a no ser que creemos una verdadera sociedad (como la de SGAE pero sin chorizos) y empecemos a trabajar por un fin común.

    ...

    O sea... como dije en algún momento: no hay futuro.

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    1. A mí también me parece un auténtico coñazo 100 años de vacui... perdón... soledad :) En serio, con todos mis respetos. Lo he intentado leer dos veces, y la segunda de ellas logré llegar hasta la mitad de esta telenovela literaria. Del señor Márquez leí un libro mucho mejor para mi gusto que es Relato de un náufrago, tampoco he intentado leer más obras suyas. La decepción de su libro más famoso, creo que me ha hecho ponerlo en cuarentena por tantos años como el título de esa obra :) Tengo en algún recóndito lugar de mi casa Crónica de una muerte anunciada... no sé si me animaré algún día a leerlo.

      No obstante, supongo que en parte no me ha gustado porque me espera otra cosa; me esperaba realismo mágico, y como gallego sé muy bien que lo que presenta Márquez en esa obra es realismo mágico de serie B... no sé... me da la impresión de que no ha vivido rodeado de realismo mágico, que hay algo de impostura ahí; al menos al lado del realismo mágico que describen escritores de mi terruño que vivieron inmersos en él como Álvaro Cunqueiro, Torrente Ballester o Wenceslao Fernández Flórez, al que estoy convencido que García Márquez imitó descaradamente. El Macondo del colombiano y el Cecebre del gallego... en fin... no creo en este tipo de "casualidades".

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