lunes, 19 de octubre de 2015

Recalculando Ruta...

De la gente que conozco, muy pocos han leído mis escritos; familiares, que yo sepa, ninguno. Se puede decir que mi faceta como escritor es un pedazo de mi vida "oculta". Me he preguntado varias veces por qué es así, y no tengo una respuesta clara. Quizás sea esa gracia o defecto gallego de querer mantener a toda costa una especie de halo de misterio, quizás protegerme con la intención de que no me conozcan todavía más los que ya me conocen (o creen conocerme) demasiado, quizás porque la brecha entre mi yo social y mi yo "escritor" es todavía enorme, quizás nada de esto o todo ello a un mismo tiempo... Como de casi todo: no tengo ni idea. 

   El cambio en mí siempre ha sido constante, incluso las mayores contradicciones y los opuestos más enfrentados pueden convivir conmigo sin conflicto aparente. Se deslizan por mis vasos como la sangre que me nutre y la linfa que me protege. A menudo soy un "científico" racionalista de mañana y un "mago" irracional al caer la noche, habiendo sido por la tarde un "filósofo" o pensador en tierra de nadie, y este último "yo" es el que más suele acompañarme cuando escribo. Soy consciente de que esta atípica convivencia puede llegar a confundir, incluso a ofender. Por lo que quisiera conceder mis más sinceras disculpas a quien sin querer pudiera haber ofendido alguno de mis escritos u opiniones. A otros los he ofendido queriendo, de lo cual no me enorgullezco, pero tampoco pienso disculparme, bien porque se lo merecían, bien porque lo "necesitaban". Porque sí, a veces necesitamos que nos ofendan, a veces necesitamos sentirnos ofendidos. Y lo necesitamos para Cambiar.

  En ocasiones me han preguntado algunas personas que me conocen personalmente cómo alguien que su verdadera vocación parece responder a "sanar" a la gente, y además sin cobrar, puede escribir libros tan deprimentes y desencantados. 
  Una vieja amiga me confesó que tras veinte páginas tuvo que abandonar mi libro por considerarlo literalmente abortivo, y cuando decía literalmente se refería a LITERALMENTE, pues estaba tratando de quedarse embarazada, y creía que si me seguía leyendo no se quedaría, o si lo hacía, acabaría perdiendo el bebé. Me preguntaba una y otra vez que cómo coño puedo vivir aparentemente feliz si en realidad pienso lo que escribo y sobre todo si escribo lo que pienso. Supongo que no escribo todo lo que pienso ni pienso todo lo que escribo. Todos mis personajes atesoran de alguna forma u otra pedacitos de mí, incluso pedazos míos que yo mismo desconozco, pero no me identifico plenamente, ni mucho menos, con ninguno de ellos, excepto cuando emergía el que era en esa época mi yo "escritor". Pues mi yo "escritor" está, como todo en mí, en constante proceso evolutivo, con tendencia a irse pareciendo cada vez más a mi yo social e incluso a mi yo "real", si es que lo tengo, y sobre todo, si lo mantengo por mucho tiempo.

  No obstante, en mi ¿defensa? debo decir que no creo que escriba libros deprimentes, aunque sí desencantados y algo o bastante melancólicos, pero en ellos no encuentro atisbo de depresión, de verdad que no lo encuentro, y no lo hago porque no hallo por ninguna parte ni siquiera la semilla de la rendición, más bien todo lo contrario. Eso sí, procuro prepararme casi siempre para el "peor escenario posible", pues si acaba producíéndose, poder así quizás soportarlo, y si eso no acaba por llegar, poder inhalar una gran bocanada de aire y sentirme aliviado y feliz de haberme equivocado. Hace tiempo que no me interesa nutrir más mi ego, y menos todavía a costa de vaticinar algún tipo de sufrimiento para cualquiera de los coinquilinos de ese pequeño punto azul pálido, como bellamente denominaba Carl Sagan a nuestra Casa.

  Con todo esto no sé muy bien qué diablos quiero decir. Quizás que para mi el acto de escribir responde de manera similar a las etapas de una enfermedad intestinal, en la que lo más apremiante al principio es aliviarse y purgarse con la vomitona y la diarrea, para luego, y con mucho trabajo, ir poco a poco reconstituyendo nuestra flora intestinal, nuestro fortín, con prebióticos y probióticos, es decir, con estiércol y nuevas semillas, como surge, se desarrolla y florece todo. En el fondo creo que mi yo escritor está mucho menos evolucionado que mi yo social, éste está unos cuantos peldaños por delante, supongo que porque llevo viviendo en él mucho más tiempo, y ya hace mucho que ha superado la etapa de la vomitona y la diarrea, e incluso poco a poco alguna de sus semillas ha ido floreciendo, sobre todo porque siempre he tenido un buen olfato para alejarme de la "gente tóxica".
  
  Creo que antes de tomar la decisión de crear debemos limpiarnos. Y esto vale tanto si decidimos tener descendencia como si queremos crear ese otro tipo de hijos que son nuestras obras. Para lo primero es sin lugar a dudas más fundamental limpiarse física y emocionalmente, y confiar que todo ello contribuya a activar los mejores genes que portamos, como podría deducirse del concepto de epigenética. Me apasiona ese nuevo campo por descubrir en el que no solo el ambiente sino nuestros actos, conductas y emociones puedan influir en el desarrollo evolutivo de nuestros semejantes y descendientes. En el fondo, cuál es el verdadero ambiente del aséptico hombre moderno, sino sus actos, conductas y emociones, por encima de una climatología cambiante y de un paisaje cada día más uniforme. Me apasiona todo esto hasta tal punto que en unas semanas asistiré a un taller de psicogenealogía y epigenética, con el que espero adquirir los conocimientos necesarios para ayudar en un futuro próximo a limpiarse a mis semejantes y prepararlos para una evolución desde el punto de vista clínico, y no simplemente ayudarles a sortear sus dolencias. Es decir, pasar de evitar a la "gente tóxica" y empezar a ayudarla a "desintoxicarse" y sobre todo a desintoxinarse.¿Ambicioso? Sin duda, pero ya que por mi temática, tono y falta de maestría tengo fundadas sospechas de que mis libros jamás llegarán a un número crítico de personas, voy a depositar el grueso de mis esperanzas para el Cambio, a través de algo que probablemente se me da algo mejor. Pero, ¡qué cojones! suena raro, ¿no? Da la impresión que he invertido mis caminos, que no puedo dejar de ser un extravagante aunque lo intente. Ayudar a evolucionar a la gente en clínica y hacer terapia con la literatura. Supongo que solo el tiempo dirá si mi vida aparte de un eterno ensayo no habrá sido una, por momentos, divertida locura.

31 comentarios:

  1. Me he sentido identificado con tu reflexión, pues a veces me pregunto cómo me imaginarán mis lectores a través de mis textos con las ambientaciones más decadentes. Si en realidad los artistas tenemos el alma torturada como ya expliqué en el articulo en el que explicaba las teorías más comunes sobre el torrente creativo.

    Mi propia reflexión me ha llevado a pensar que aquellos lectores amantes de los finales felices no son mi objetivo (y por lo que cuentas, quizá tampoco son el tuyo). Que no es que seamos pesimistas ni mucho menos, pues aceptamos la realidad tal como es. Creo que como especie nunca hemos tocado techo, por lo que aún hay margen de mejora.

    Si de los errores se aprende, ¿porqué no aprender de los errores ajenos, aunque sean los errores cometidos por personajes ficticios?

    Hay quien dirá que prefiere las historias alegres al considerarse una persona sensible; pero cuando me han planteado esta misma cuestión, mi respuesta es retorica y extremadamente rotunda: ¿Acaso un ser insensible es capaz de empatizar para crear y sus propios personajes?

    Gracias por ofrecernos este articulo tan personal y terapéutico, estimado Alberto.

    ¡Un abrazo!

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  2. De nada, Jordi. Me ha alegrado mucho que te haya gustado.

    Sobre todo me voy a quedar con dos frases tuyas que complementan mi reflexión:
    "Creo que como especie nunca hemos tocado techo, por lo que aún hay margen de mejora" Estoy convencido de ello, y espero que estemos ya muy cerca de tocar fondo. Ya veremos...
    "Si de los errores se aprende, ¿porqué no aprender de los errores ajenos, aunque sean los errores cometidos por personajes ficticios?" Esa es una de las pocas ventajas que tenemos respecto de los (otros) animales, y debemos aprovecharla. Yo, al menos, trato de hacerlo tanto con los que creo como con los que otros crean.

    Los lectores que se alejan más de mi objetivo son aquéllos que no soportan las historias densas, más que los que aborrrecen los finales trágicos o deprimentes. Es decir, la mayoría de los lectores actuales, o eso creo.

    Un abrazo más.

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  3. Coincido en mucho de lo que has dicho, Alberto. Mi familia me dijo que les pasara mis libros (y me los pagarían y todo), pero aún no lo he hecho. Siempre me ha dado mucha vergüenza compartir lo que escribo, porque para mí es como dejar mirar a la gente dentro de mi alma, y soy muy tímida. Aunque luego seguramente la gente no se da cuenta en qué partes del libro te estás reflejando, sobre todo si son novelas, así que en ese sentido jugamos con ventaja. El último libro que he escrito, bajo seudónimo, sí que habla mucho de mí y de "mis otros yoes" como dirían algunos. Creo que lo mantendré en secreto porque mi reputación quedaría en entredicho. Sin embargo, el propósito del libro no es tanto hablar de mí sino de transformar a la gente. El problema que he encontrado a lo largo de estos años es que mucha gente no quiere transformarse. Son felices en sus mundos imaginarios de color de rosa donde ya hay unas leyes, quizá por eso no les gusta escuchar la realidad que nosotros les mostramos.

    Hace poco vi la película El club de la lucha. Me encantó, la recomiendo a todos los nihilistas que se pasen por aquí :-). La comenté con otras personas y todos coincidían en que tenía un aire deprimente y de autodestrucción que te dejaba un poco tocado. Yo nunca pensé que era deprimente, mucho menos autodestructiva. Para mí era la pura realidad, y como tú dices, quizá una forma de "limpiarse" de toda la porquería que nos venden en esta sociedad en la que vivimos. Entiendo que sea una película que no guste a todos los públicos, o que sea difícil de comprender, porque al fin y al cabo todos nosotros vivimos más o menos sumergidos en esa porquería. Nos creemos felices en nuestros trabajos o acudiendo a centros comerciales, y que alguien venga y te diga que eres una marioneta de los poderosos no gusta a nadie. Supongo que a nosotros nos pasa un poco lo mismo cuando escribimos sobre cosas oscuras y deprimentes y nos negamos a acabar un libro con final feliz. Supongo que estamos en otra onda con la que muy pocos sintonizan. Pero bueno, no creo que eso sea malo...

    "Creo que antes de tomar la decisión de crear debemos limpiarnos". --> Pero, ¿no es el propio acto de crear una forma de limpiarnos? ¿Serían las pinturas de Goya lo mismo si antes hubiese olvidado los horrores de la guerra? Yo es que creo firmemente que no puede haber luz sin oscuridad. Y también soy mucho de la sombra de Jung. Para enfrentarte a tu propia sombra no tienes otra opción que mirarla a la cara, y tener la valentía de contar lo que te está diciendo, de ti mismo y del mundo en que vives. Si le das la espalda, le das la espalda a la realidad, y creo que eso es lo que hacen muchas personas. Ya que hablábamos de sanar, y yo pertenezco al mismo gremio, siempre pongo el ejemplo de que para curar un absceso no te puedes andar con un poco de mercromina y buenos deseos. Tienes que reventarlo a lo bestia y extraer toda la putrefacción. Es doloroso y desagradable, pero si no lo haces nunca llegas a la raíz del problema y nunca consigues sanar del todo. Pienso que en general la gente tiene miedo de sangrar, del dolor, del sufrimiento, la muerte... También tendemos a separar siempre "lo bueno" de "lo malo", pero yo creo que tiene que haber de todo en la vida. Si no, todo sería demasiado fácil.

    Yo también apuesto por el cambio. De hecho, como buena escorpiana, estoy siempre naciendo y muriendo.

    Un abrazo!

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  4. Hola, Mónica.
    Cada vez que me enfrento al papel o a la pantalla en blanco, siento una inevitable vergüenza anticipada. Supongo que yo también soy muy tímido.

    Yo he visto El club de la lucha un par de veces. La primera en el cine, en el momento de su estreno y una década más tarde la revisioné y revisé en DVD. En ambas ocasiones la disfruté también mucho, incluso algo más la segunda. Pero es que por su director, David Fincher, siento especial debilidad. De la película he escuchado de todo: que si nihilista, que si anarquista, que si deprimente, desoladora, manierista, bella, hiperbólica, etc., etc. Y coincidido de nuevo contigo; lo que menos me parece de todo eso es deprimente y mucho menos autodestructiva, en todo caso destructiva con todo lo que ya nos estorba, con todo lo que espero que en unos años llamemos el viejo mundo. En mi próximo libro he introducido una serie de personajes pertenecientes a un grupo anarcoestético italiano que se dedican a volar por los aires diversas obras (que no personas) ofensivas y/o superfluas. No lo había pensado hasta ahora, pero podría haber ahí un paralelismo inconsciente con ese final de The Fight Club.

    Sin lugar a dudas crear es ya una forma de "limpiarnos". Aun así, creo necesario, al menos en el tipo de obras que yo escribo, un "prelavado" previo, que al menos ablande y diluya un poco la mierda más gruesa. Por el bien del lector, más que por el mío:)

    La sombra jungiana es un concepto que también me resulta fascinante.

    Me ha gustado mucho tu ejemplo del absceso. Ese es el sentido en que me gusta ser radical, es decir, en su sentido etimológico: yendo a la raíz del problema, pues si no llegas allí vendrán las recidivas, con la misma o diferente sintomatología, pero sin dejar de ser la misma enfermedad.

    Un abrazo terapéutico. Todos los abrazos lo son, ¿no?.

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  5. Hace muchos años que el club de la lucha forma parte de mi colección de DVD´s, con su respectivo recibo de compra ^^

    ¿Alguien más se apunta a un abrazo multitudinario?

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  6. Yo pagué por ella en el cine y luego en el videoclub, pero curiosamente no forma parte de mi colección (y no es pequeña). No sé si el hecho de haber pasado por caja dos veces me otorgará el derecho de piratearla, y subsanar definitivamente ese error;)

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  7. Yo seguiría aumentando mi colección de DVD's (originales) pero mi chico es informático y no me deja... eso sí, algunas sagas como El Hobbit se unirán tarde o temprano. Por cierto, mi chico fue el culpable de que viera El club de la lucha, y casi acabó gustándome más a mí, que soy más de pelis raras. Él "sólo" acabó poniendo una foto de Tyler Durden en su ordenador de la oficina.

    Sí, un amigo también me dijo que buscara otras películas de David Fincher, que también me gustarían. A mí también me dan ganas de meter personajes de ese estilo en mis escritos. Ya que hay muchas cosas que no podemos hacer en la realidad, al menos nos damos el gusto de hacerlas en la ficción ;-)

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  8. De David Fincher te podría recomendar prácticamente todas. Seven supongo que ya la habrás visto; El curioso caso de Benjamin Button es mi favorita; Zodiac es otra gozada; y ya que hace bien poco estuvimos rajando de Facebook, La red social ;)

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  9. Pues va a ser que conozco más pelis de David Fincher de las que creía. Menos la última, la otras tres las he visto. La de Button no me convenció, las otras son muy buenas.

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  10. He estado pensando si comentar o no porque no coincido con vosotros para nada jajajaja. A mí no me gusta ninguna de esas películas. Seven, especialmente, me dejó traumatizada.

    Sobre tu reflexión, pues tampoco coincido mucho, pero te entiendo pues por mi mente pasan otras cosas que poca gente entiende.
    Tanto de los errores propios como de los ajenos, se aprende y nos ayudan a crecer. Todos debemos pasar por ahí.
    Ya me contarás cómo haces para lidiar con la "gente tóxica" pues tengo algunas a mi alrededor y no sé que hacer con ellas.

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  11. Hola, Eva:)

    Intuía que no irías a estar muy de acuerdo, y me alegro que así nos lo hicieras saber. De esta forma concedes al artículo, y al blog en general, una mayor riqueza y diversidad, alejándonos de funcionar como un todo muy homogéneo. Para mi manera de pensar, la tuya siempre será un buen contrapunto.

    ¿De verdad que Seven te dejó traumatizada? Eso prueba que es buena :):) Creo que la intención del director era ésa. Supongo que sobre todo lo dirás por la escena final.
    Lo que sí me sorprende es que ni a ti ni a Mónica os gustara la de Benjamin Button. Aparte de que técnica y artísticamente me parece casi perfecta, es esa historia tan de escritor, esa atmósfera de cuento gótico-sureño lo que a mí me fascinó, y esa historia de amor tan improbable, sincera y efímera y a la vez eterna. Esa película me parece un rayo de luz penetrando en la cueva del señor Fincher. Pues con las dos siguientes a pesar de ser más comerciales ha vuelto a las andadas.

    Con la gente tóxica no suelo lidiar, normalmente los olfateo de lejos y los evito. Pero últimamente se me ha ocurrido esta idea para tratarlos clínicamente que tiene que ver con las últimas investigaciones en epigenética. Así que ya te tendré informada :) Aunque me temo que a éstos no los trataré gratis:):)

    Un abrazo.

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  12. Claro, Eva, si todos coincidiéramos esto se haría muy aburrido. Respecto a Seven, las películas de polis no son mis preferidas, pero sí que estarían en tercer o cuarto puesto, y de vez en cuando me gusta ver alguna, aparte de que la criminología me interesa mucho (si no me he visto todos los CSI's es porque ya no daba abasto con tantas series en tantas ciudades distintas). Considero a Seven en particular una obra maestra, y sí, yo si voy al cine y salgo traumatizada considero que es una buena peli. Sé que suena un poco bestia, pero supongo que va en mi naturaleza. Me pasa lo mismo con los libros. Necesito que me hagan sentir emociones fuertes... tanto al leer como al escribir. Si no, pues yo misma me voy a ver los pajaritos en el Retiro o a echarme unas risas con los amigos.

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    1. Mónica, ¿has escrito las palabras "obra maestra" o he leído mal? :):):)

      ¡Qué reminiscencias me asaltan, qué efluvios me llegan de cierta convensarción absurda donde debatíamos la legitimidad de utilizar juntas la palabra "obra" y "maestra"! :):)
      Tendríamos que empezar tarde o temprano otras de esas conversaciones... :)

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    2. Jajaja, yo es que tengo mala memoria, enseguida me olvido de las conversaciones absurdas que tengo con la gente. ¿No nos referíamos en aquel entonces a los libros? ¿Son equiparables libros y pelis? No sé, temo entrar de nuevo en un círculo vicioso...

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    3. Yo de memoria no ando mal, y hablábamos de música :):):).
      Todo se puede equiparar, y más en una conversación absurda:):):)

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  13. Hola chicos.
    En ningún momento digo que sea mala película, por supuesto que si me llega tan hondo (tanto Seven como cualquier otra) es que es muy buena. Me encanta el cine, veo prácticamente todos los géneros. Lo que me sucede es que me gusta pasarlo un buen rato y con estas pelis lo paso bastante mal, por eso prefiero evitarlas (aunque por curiosidad malsana acabo viéndolas). Por ese mismo motivo no me gusta la de Bejamin Buton.
    Las películas de terror las soporto bien, creo que porque no las veo reales y las de acción también me gustan mucho. Las románticas son mis favoritas tipo Love Actualy, Ghost, Oficial y Caballero por poner algún ejemplo, pero no El diario de Noah.
    No vi nunca el CSI aunque me gusta ese tipo de series, me vi todas las temporadas de Bones.

    Albero, sobre la gente tóxica que no he podido evitar, si están a tu alrededor toca tragarlas. Me parece muy interesante ese tratamiento que quieres impartirles, por supuesto cóbrales jeje

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    1. Uy, Eva. La curiosidad mató al gato :):):)

      Es una pena que vivas al otro lado de la Península, y no poder así hacer negocio con esa gente tóxica que te rodea :):)

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  14. Interesantes reflexiones, Alberto. Puede que tu vena de escritor se sienta más cómoda con los libros de auto ayuda que con los de ficción, y que por ahí encuentres tu camino literario.
    Tendré en cuenta los consejos que das en el artículo.

    Un abrazo, querido colega en las letras.

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  15. No me veo escribiendo libros de auto ayuda, querido e-writer. Más bien novelas con un cierto tono terapéutico, más alejadas de esa pseudo bildungsroman que he escrito hace unos años.

    Me alegro que te haya parecido una entrada interesante.

    Un abrazo!

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  16. Novelas o libros donde reposar el alma, como en ese paisaje que te has parado a mirar en la foto. Me alegra ver que tu "yo" escritor, aunque sea un segundón en tus preferencias, se rebela y sale a flote ante ciertas opiniones:la duda ofende. Los libros de auto ayuda tienen su quisicosa, pero no son para nosotros.

    Un fuerte abrazo!

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  17. Yo los quiero a todos, y no los olvido, me pongo a leerlos y me pregunto si es mejor decir lo que supuestamente les gusta o si escribir de las profundidades de ustedes no sería más traumático, o si lo feroz esta encerrado en nuestros personajes y ellos andan tan lejos de nuestra vida cotidiana que ni los conocemos. ME ha pasado que he encontrado en la internet muchos sitios con mis libros para bajar gratis, no me importa, agradezco a todo el que se haya tomado el trabajo de promover mis letras, pero me causa tanta sorpresa ver que describen mi persona con los datos de la protagonista... pero aún peor, un tio mio que ha leido mi libro, dice, has sufrido mucho, le digo si, es verdad, me dice: si yo sé, lo he leido en tu libro... Oh Dios! me quede sin palabras, os aseguro que si escribo un día sobre los hombres con los que he tenido sexo no lo haría ficticio, mi pobre protagonista, paso por una época de juventud loca, ( la mia no fue muy cuerda) pero no tengo nada que ver con ella!, otra me dijo, ya sé, ya ví allí a nuestro JEFE!, en fin, si me toca ser todas mis protagonistas, pues vale!, tendré una vida diferente cada vez...molestarme? no, en verdad me ha parecido falta de cultura de los que me hayan leído, porque aunque hay gotas en cada letra de mi alma, no soy ellas, o soy todo ella!

    Y me pregunto entonces que pasa con Agatha Cristhie, era asesina?

    contrario a ustedes a mi si me gustaria escribir libros de autoayuda, es que ultimamente me he dedicado a regar el bien... aunque parece que para algunos soy mala, para otros me paso de buena. Además para ser honesta me gusta mucho la idea de ayudar a otros con experiencias.

    Espero no me hayan olvidado ya, porque eso si que soy, demandante de amor...

    mil besos, Janett

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  18. Hola, Janett.
    Espero que aquí nadie se olvide de nadie; yo no lo hago.
    Al menos a mí siempre me podrás decir lo que piensas; no me traumatizo con facilidad:):)
    Sí que es verdad que mucha gente confunde a los personajes con el autor, sobre todo si el libro está escrito en primera persona. Aunque yo no me puedo quejar de eso porque me gusta jugar a que exista esa confusión, pero entiendo que en ocasiones pueda resultar desagradable.

    Ayudarnos unos a otros de la manera que sea siempre estará bien. No tengo nada en contra de los libros de auto ayuda.
    Regar el bien: Me gusta esa expresión.

    A ver si otros mil besos desde la otra orilla sacian en parte esa demanda de amor.

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  19. Pues yo creo que no me molestaría que la gente me identificara con mis personajes. Sería divertido verles equivocarse y comprobar que la imagen que tienen de la autora no se corresponde para nada con la realidad. Comparto con Alberto lo de la confusión. :-)

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  20. Hola, Janett. Yo tampoco tengo ningún problema con los libros de auto ayuda, lo que pasa es que prefiero escribir ficción. Si has pensado escribir alguno, pues adelante. Ya estás tardando.

    Un abrazo.

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  21. que nostalgia siento a veces al recordar y os juro que no quiero que te sientas mal estimado Alberto! que perdimos nuestro hilo en amazon! porque aunque esta es nuestra casa, vaya! aquel era como el corazón!
    un beso amigos, Janett

    la risa vuelve rebelde a mis labios...

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  22. Yo también añoro aquel hilo, pero está claro que a los de Amazon por razones que no acabo de entender le molestaba. ¡Una pena! Pero tenemos este blog y el foro, al que convendría dar más uso para que llegase a ser algo mucho mejor de lo que fue el hilo de Amazon.
    Me alegro que esa risa rebelde esté de nuevo dibujada en tus caribeños rasgos.

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  23. Hola, Janett. Yo también sentí lo del hilo, y todavía no me explico el porqué lo anuló Amazon. Alberto consiguió crear un espacio de debate irrepetible, impresionante por la rapidez con que evolucionó hasta convertirse en uno de los hilos más visitados.

    Un beso.

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  24. no esta anulado, existe, lo que pasa es que no lo pone en la actualización del último cuando se comenta, si buscas en el espacio de escritores indies ayudando.... te sale indies II el segundo que creo Alberto y el Indies solo, entonces haces clip en el que no tiene el II y aparece el hilo, puedes contestar, pero cuando lo vas a buscar como el último comentario no lo actualiza, entonces es bien dificil encontrarlo!
    tal vez sea que la plataforma no contaba con tantos comentarios para un hilo, dándoles el beneficio de la duda.

    un beso, Janett

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  25. no esta anulado, existe, lo que pasa es que no lo pone en la actualización del último cuando se comenta, si buscas en el espacio de escritores indies ayudando.... te sale indies II el segundo que creo Alberto y el Indies solo, entonces haces clip en el que no tiene el II y aparece el hilo, puedes contestar, pero cuando lo vas a buscar como el último comentario no lo actualiza, entonces es bien dificil encontrarlo!
    tal vez sea que la plataforma no contaba con tantos comentarios para un hilo, dándoles el beneficio de la duda.

    un beso, Janett

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