lunes, 20 de junio de 2016

Curso de literatura europea



«¡Qué sabios seríamos si conociéramos cinco o seis libros!»
(Gustave Flaubert)

Gustave Flaubert
Se dice que Gustave Flaubert tardó cinco años en escribir Madame Bovary, en jornadas de seis horas, pero no acabo de creérmelo. ¿Se pueden emplear cinco años, al ritmo de seis horas diarias, en escribir una novela de alrededor 400 páginas? ¿En literatura de ficción, se puede inventar «algo» razonablemente bueno sentándose a escribir seis horas diarias, en plan galeote de las letras? Dostoievski invirtió quince días a toda máquina en escribir su novela El jugador. Oscar Wilde se encerró dos semanas en su casa para escribir El retrato de Dorian Gray. Es obvio que los dos llevaban las novelas más que pensadas antes de sentarse a escribirlas.

Estoy leyendo Curso de literatura europea, de Vladimir Nabokov (1899-1977). No me acaba de seducir. Quizá sea porque no lo estoy leyendo de la forma correcta. O pude que en estos momentos no tenga la mente receptiva a lecturas que tal vez requieren un estado de ánimo sosegado y libre de los nubarrones de la vida social. Algunos libros han de ser leídos en la estación del año adecuada. Son como las flores: no desprenden el mismo aroma si las olemos en los invernaderos. Es preciso que el lector esté en sintonía con el libro. Y yo ahora me encuentro offsite, en todos los sentidos.

Las primeras páginas del libro, las que hasta ahora más me han llenado, las dedica Nabokov a dar buenos consejos al lector sobre la actitud más adecuada ante una obra literaria de ficción, consejos que invitan a reflexionar:

«Al leer, debemos fijarnos en los detalles, acariciarlos. Nada tienen de malo las lunáticas sandeces de la generalización cuando se hacen después de reunir con amor las soleadas insignificancias del libro. Si uno empieza con una generalización prefabricada, lo que hace es empezar desde el otro extremo, alejándose del libro antes de haber empezado a comprenderlo. Nada más injusto para con el autor que empezar a leer, supongamos, Madame Bovary, con la idea preconcebida de que es una denuncia de la burguesía.»

«Debemos tener siempre presente que la obra de arte es, invariablemente, la creación de un mundo nuevo, de manera que la primera tarea consiste en estudiar ese mundo nuevo con la mayor atención, abordándolo como algo absolutamente desconocido, sin conexión evidente con los mundos que ya conocemos.»

«El tiempo y el espacio, el color de las estaciones, el movimiento de los músculos y de la mente, todas estas cosas no son, para los escritores de genio (por lo que podemos suponer, y confío en que suponemos bien), nociones tradicionales que pueden sacarse de la biblioteca circulante de las verdades públicas, sino una serie de sorpresas extraordinarias que los artistas maestros han aprendido a expresar a su manera personal. La ornamentación del lugar común incumbe a los autores de segunda fila; estos no se molestan en reinventar el mundo; solo tratan de sacarle jugo lo mejor que pueden a un determinado orden de cosas, a los modelos tradicionales de la novelística.»

Vladimir Nabokov
«Las diversas combinaciones que un autor de segunda fila es capaz de producir dentro de estos límites fijos pueden ser bastante divertidas, pese a su carácter efímero, porque a los lectores de segunda les gusta reconocer sus propias ideas vestidas con un disfraz agradable. Pero el verdadero escritor, el hombre que hace girar planetas, que modela a un hombre dormido y manipula ansioso la costilla durmiente, esa clase de autor no tiene a su disposición ningún valor predeterminado: debe crearlos él. El arte de escribir es una actitud fútil si no supone ante todo el arte de ver el mundo como el sustrato potencial de la ficción.»

«El artista maestro asciende por una ladera sin caminos trazados; y una vez arriba, en la cumbre batida por el viento, ¿con quién diréis que se encuentra? Con el lector jadeante y feliz. Y allí, con un gesto espontáneo, se abrazan y, si el libro es eterno, se unen eternamente.»

«… el buen lector es aquel que tiene imaginación, memoria, un diccionario, y cierto sentido artístico…»

«Cada cual tiene su propio temperamento; pero desde ahora os digo que el mejor temperamento que un lector puede tener, o desarrollar, es el que resulta de la combinación del sentido artístico con el científico. El artista entusiasta propende a ser demasiado subjetivo en su actitud respecto al libro; por tanto cierta frialdad científica en el juicio templará el calor intuitivo. En cambio, si el aspirante a lector carece por completo de pasión y de paciencia —pasión artística y paciencia de científico—, difícilmente gozará con la gran literatura.»

«La literatura no nació el día en que un chico llegó corriendo del valle neanderthal gritando el lobo, el lobo, con un enorme lobo gris pisándole los talones; la literatura nació el día en que un chico llegó gritando el lobo, el lobo, sin que le persiguiera ningún lobo.»

«La literatura es invención. La ficción es ficción. Calificar un relato de historia verídica es un insulto al arte y a la verdad. Todo gran escritor es un gran embaucador, como lo es la architramposa Naturaleza. La Naturaleza siempre engaña.»

«Hay tres puntos de vista desde los que podemos considerar a un escritor: como narrador, como maestro, y como encantador. Un buen escritor combina las tres facetas; pero es la de encantador la que predomina y la que le hace ser un gran escritor.»


«Creo que una buena fórmula para comprobar la calidad de una novela es, en el fondo, una combinación de precisión poética y de intuición científica. Para gozar de esa magia, el lector inteligente lee el libro genial no tanto con el corazón, no tanto con el cerebro, sino más bien con la espina dorsal. Es ahí donde tiene lugar el estremecimiento revelador, aun cuando al leer debamos mantenernos un poco distantes, un poco despegados. Entonces observamos, con un placer a la vez sensual e intelectual, cómo el artista construye su castillo de naipes, y cómo ese castillo se va convirtiendo en un castillo de hermoso acero y cristal.»






15 comentarios:

  1. Lo de Flaubert a mí también se me hace difícil de creer. Lo único que se me ocurre es que le gustara ensimismarse ante el folio en blanco de una manera desmesurada.

    Del libro de Nabokov no puedo opinar; no lo he leído.

    De las opiniones del autor de Lolita se puede hablar largo y tendido, y me encantaría que en días venideros lo vayamos haciendo. Yo hoy no dispongo de mucho tiempo y me ceñiré a ese concepto de escritor encantador y creador de mundos originales. A eso aspiramos la mayoría, supongo. Todo narrador, ya sea escritor o cineasta es un soñador y todo soñador lleva un demiurgo en su interior, pero para crear un mundo nuevo hace falta ser además un ilusionista, un mago, es decir, a fin de cuentas, un embaucador, tal y como sostiene Nabokov. Yo diría más, esta última faceta podría ser incluso la más importante, pues si no somos lo suficiente buenos para crear un mundo nuevo, siempre podremos serlo en el arte de parecerlo, y de éstos me temo que hay mucho más que de los primeros.
    Hay una película, que a mí me encanta, que habla con mucha lucidez sobre todo esto del arte, la originalidad, el ilusionismo, los grandes embaucadores... Se trata de Fake/Fraude, la última película finalizada del gran Orson Welles, un magnífico ejemplo de embaucador como pocos ha dado el pasado siglo.

    Un abrazo.

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  2. De acuerdo contigo, Alberto. Me parece que no he visto esa "peli". He mirado en Internet y "algo" me suena... En cuanto pueda, seguro que la veo.

    ¿Qué tal tu novela? La mía sigue adelante, pero a paso de tortuga.

    Un abrazo.

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  3. La mía a paso de caracol anciano :)
    De año y medio para esta parte mi tiempo disponible para la literatura ha menguado mucho, demasiado :( Cuando tenga tiempo tengo que hacer como Oscar Wilde o Dostoievski y ponerme a escribir sin parar :)

    Ahora me gustaría comentar algunas frases más de Nabokov:

    "Si uno empieza con una generalización prefabricada, lo que hace es empezar desde el otro extremo, alejándose del libro antes de haber empezado a comprenderlo".

    Esto en mayor o menor medida creo que nos sucede a todos cuando nos enfrentamos a una obra muy conocida y comentada. A veces me gustaría borrar gran parte de lo que conozco para poder llegar a algunas grandes obras "virgen", sin conocer siquiera su argumento. Pues siempre corremos el riesgo de que los juicios de otros se conviertan en prejuicios nuestros.

    "La ornamentación del lugar común incumbe a los autores de segunda fila; estos no se molestan en reinventar el mundo; solo tratan de sacarle jugo lo mejor que pueden a un determinado orden de cosas, a los modelos tradicionales de la novelística".

    Lo de segunda fila suena un poco soberbio, pero sí. Aunque hubiese quedado mejor hablar de artistas y artesanos. Los artistas son los demiurgos, pero la labor de los aresanos muchas veces es también encomiable, y ayudan a expandir y hasta cierto punto "democratizar" el acceso a los nuevos mundos creados por el artista.

    "el buen lector es aquel que tiene imaginación, memoria, un diccionario, y cierto sentido artístico"

    Del diccionario podríamos prescindir en algunos libros, sin embargo prescindiendo de lo demás yo tampoco me imagino un buen lector.

    Continuará...

    Un abrazo.

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  4. estoy feliz de verlos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!jajajjajajaj

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  5. :) :) :)

    Hola, Alberto.

    Yo siempre leo (y escribo, ahora mismo lo estoy haciendo) con el diccionario al lado, eso es seguro, y confío en disponer aún de algunas reservas de imaginación, memoria y sentido artístico.

    A veces, con algunos libros, más vale no tirar de diccionario, ya que tampoco lo ha hecho el autor.

    Me ha hecho gracia :) :) :) el "quisquilloso" comentario que has hecho sobre lo de "autores de segunda fila". Entiendo por dónde va. Sin embargo, a nivel personal, creo que a nosotros no debería preocuparnos mucho: en el Olimpo ni siquiera nos consideran escritores.

    Un abrazo, Alberto, y otro para ti, Janett. Y muchas sonrisas.

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  6. Sí, a veces soy un poco quisquilloso:) Cuando leo un comentario algo pedante le suelo exigir a su autor una precisión en fondo y forma a la altura de su pedantería:):)
    Pero el comentario no surgió en absoluto porque me sintiese aludido por lo de "autores de segunda fila", pues yo soy el primero que no se considera ni escritor (Uy, se va a enfadar Janett:);) ) Más bien el comentario surgió por lo dicho antes y por mostrar mi solidaridad con los siempre necesarios autores de segunda fila. La literatura, como bien explicó en su día Ianus en este blog, debe vibrar con todas las notas de la escala musical, atravesarnos desde diferentes longitudes de onda. En definitiva, ser pancromática o no ser.

    <<El arte de escribir es una actitud fútil si no supone ante todo el arte de ver el mundo como el sustrato potencial de la ficción.»

    Ver el mundo como sustrato potencial de la obra creo que lo hace cualquiera que posea mentalidad creadora, sin tener que elegir necesariamente la ficción, con la representación bastaría. Aunque supongo que Nabokov estaba hablando en términos puramente literarios, debido a que el tema a tratar era ese. Pero son frases interesantes que dan para sacarle más jugo que el puramente literario.

    Un nuevo abrazo.

    Pd. Creo que continuaré... :)

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    1. Estoy de acuerdo con Nabokov en que ese temperamento mitad científico mitad artista suele funcionar bien en literatura, pero yo inclinaría un poco la balanza hacia el lado artístico, pues la gran literatura ha sabido prescindir en numerosas ocasiones del temperamento científico, pero sin temperamento artístico, francamente, se me hace mucho más complicado imaginarme gran literatura. Para la vida, por el contrario, yo inclinaría más la balanza hacia el temperamento científico, siempre y cuando esa cierta frialdad nos permita conservar cierta pureza infantil y unas buenas dosis de pasión. Sin embargo no creo que exista una fórmula para intuir la calidad de una novela ni mucho menos para vivir la vida. Como mucho, Nabokov habría creado SU fórmula para reconocer rápidamente la clase de literatura que más le agradaba.

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  7. yo necesito saber... How old are you... o mejor cuantos años hace que vives en esta tierra...Mr. Alberto... es que me asalta tanto la duda... porque vaya!, que manera de ser viejo majadero!!! biquiñossss se dice así, creo, besitos, Janett

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  8. Madame Bovary fue mi primer libro preferido, nunca lo olvidaré, vivi con ellos sus pasiones, desde una Cuba aislada y subdesarollada, del Retrato de Dorian Gray que puedo decir, escalofrios sintio mi alma, y vivi en esas calles sucias mil carreras de terror, es cierto que era muy joven, y esto influye, pero vaya, no creo que hay tiempos ni horas, ni limites, ni verdaderos patrones para lograr una buena obra, creo que es una maravilla concedida a algunos que han pasado por este mundo...
    Janett

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  9. Se siente triste llegar alli a Amazon y ver que fuimos vencidos, que no logramos seguir unidos, ni en el Forum ni en letra heridos...

    Recuerdos:


    AMAZON.ES

    Sobre el lbro de Alberto:



    Cuando algo, en especial un libro logra que vayas una y otra vez, cuando un libro se hace tu amigo, vas y lo hojeas una y otra vez, de seguro ese libro es un buen libro. Me he demorado en decidirme a leer el libro a pesar de hacer mucho que lo tengo, la magnitud de sus páginas me mantenían un poco indecisa, porque el tiempo hoy es cada vez más escazo...pero al fin, al decidirme a leerlo, he ido suavemente caminando su propio camino, me he incorporado al viaje de sus personajes, me he hecho su amiga de viaje y he andado ahí junto con ellos, en ese peregrinar... al principio, me confundió poder interpretar qué clase de lectura era, podía ser de ayuda espiritual, podía ser el grito de locura de su personaje principal, podía ser la inocencia de la juventud en busca de un sentido a la vida...luego, poco a poco me he olvidado de la clasificación, me he olvidado de quién lo escribe o para qué, me olvidado si son reales o ficticios sus personajes, lo importante, lo que me ha definido a seguir ese largo camino, es la maravillosa sensación de poder disfrutar de ese viaje, de poner allí mis locuras, mis interrogantes, mis sueños, mis busquedas, en definitiva, me he olvidado de que es un libro, y yo una lectora, he empaquetado mi mochila, me he llenado del abastecimiento necesario y e ido allí a subir las montañas, a encontrarme con la naturaleza, las verdades, mis dioses, y diafrutar de cada cosa vivida dentro del libro...y creo que sí, que si un libro logra que te vayas muy dentro de sus páginas y vivas su experiencia, es un muy buen libro. Recomendarlo? Debería buscar una palabra más real a mis impresiones, si quieres algo más que leer, y deseas vivir una historia buscando un por qué, te invito a que te decidas y viajes conmigo dejé allí una señal de humo para los que vienen atrás, es una senda larga... pero muy admirable si te decides como yo a seguirla. Felicidades, a quién dedicó tanta jornada y logro llevarme allá.
    Janett Camps

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  10. Mi edad aproximada está escrita en mi página de autor de este mismo blog. No soy muy viejo, pero sí majadero:)

    A mí también me encantan Madame Bovary y El retrato de Dorian Grey.

    No creo que nos hayan vencido del todo porque aún andamos por aquí. Hay muchos que se han ido,es verdad, pero la mayoría de ellos nunca habían estado de verdad. Es muy cómodo navegar rio abajo, impulsado por la corriente, pero donde se ve si uno en realidad disfruta con la navegación es cuando toca sacar los remos de sus toletes y ponerse a remar. A mí me gusta, a ti también y a unos cuantos más. No pasa nada si somos pocos o muchos, lo que cuenta es haber disfrutado y seguir disfrutando del viaje y que toda esta singladura haya valido la pena.

    Gracias por ser una admiradora empedernida de mi novela.

    Biquiños desde el otro lado de la ciénaga:)

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  11. A veces me pregunto qué será de Ianus, y precisamente lo estaba haciendo cuando leía tu comentario, Alberto. Parecía una persona especial. Espero que le vaya bien y que sea feliz. Aquí, en este blog, ha dejado una huella indeleble.

    No te sientas triste, Janett, que aún seguimos escribiendo y eso, al menos, es lo que importa como escritores. En esto seguidos siendo imbatibles.

    Un abrazo, J. y A.S.

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    1. A mí también me parecía alguien especial en todas las acepciones imaginables del término.
      Siempre me han llamado la atención este tipo de sincronías porque a lo largo de mi vida se han dado de manera muy habitual y casi siempre, por no decir siempre, hay una razón subyacente detrás. Así que he tirado de archivo y resulta que fue exactamente el 30 de junio del pasado año la última vez que tuve noticias suyas, es decir, un año exacto antes de la fecha de nuestros anteriores comentarios. ¡Me encanta cómo funciona el inconsciente! ¡Y en este caso el colectivo!

      Ojalá le vaya bien. Enviémosle desde aquí un abrazo.

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  12. Puedo jurar, si eso vale más que mi palabra, que lo dudo, que en él pensaba también, y que no quisé ser la primera en decirlo, me alegra de no ser la única, y sé fue alguien especial aquí, el me hizo sentir protagonista de un libro, de una historia, no sé, amiga y de alguien que no todos pueden ver...fue fuerte, porque nos hizo sentir cosas en la piel, yo por mi parte sé que mi nombre quedó en el como el de él en mí, y espero que nunca nos olvide y a veces nos deje saber un respiro de EL, un abrazo Ianus

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