lunes, 11 de julio de 2016

Comentando Nana para dormir a un lobo, de Jorge del Oro Aragunde



    Es todo un placer volver a escribir en este blog sobre una gran novela indie. Su título: Nana para dormir a un lobo -África Austral-, primer volumen de una futura trilogía que se antoja interesantísima. La obra ha sido escrita por Jorge del Oro Aragunde, escritor y biólogo molecular gallego, del cual esta maravillosa "nana"  ha sido la primera de sus obras que ha caído en mis manos.
  El libro, perteneciente a ese subgénero de la ciencia ficción tan interesante y sin embargo poco frecuentado y menos difundido como es la novela úcronica, sigue las andanzas de Hans L. K. , un niño/chico danés superviviente de la Peste en unos alternativos y postapocalípticos años ochenta. 
https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51RaHgpNH1L._SX310_BO1,204,203,200_.jpg  Sin lugar a dudas nos encontramos ante una propuesta y una ambientación francamente originales. Tanto, que ahora mismo las únicas obras ambientadas en unos años ochenta alternativos que me vienen a la cabeza son la novela gráfica de Allan Moore y Dave Gibbons, Watchmen, y el 1984 de George Orwell, si bien esta última no sería en absoluto una ucronía, sino una distopía premonitoria. Pero sobre todo es ese marco geográfico sudafricano lo que le otorga esa singularidad y ese plus de encanto que emana la novela, la cual además hace gala de una ambientación muy lograda, con la que Del Oro ha conseguido activar ciertos recuerdos latentes de mis propias vivencias en el país africano.

 El impecable estilo literario de Jorge del Oro denota que esta "nana" no es ni por asomo lo primero que ha escrito. Su madurez literaria se hace patente a lo largo del texto, donde se sirve de diversas herramientas constructivas, y lo hace con una gran solvencia y eficacia.

  En lo que atañe a su argumento no quiero profundizar demasiado, para no destripar ciertos sucesos innecesariamente. Tan solo decir que su fondo es un clásico de la literatura: cómo se forja un héroe a través de un camino iniciático. En ese sentido bebe tanto de la epopeya clásica como de la Bildungsroman, ese gran género de la literatura alemana iniciado por Goethe con "Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister". Sin embargo, por género, temática y ciertas características argumentales la novela de Del Oro nos recuerda a La Carretera (The Road) de Cormac Mccarthy. Aunque, francamente, esta obra de Del Oro me parece superior a la del escritor americano. La obra de Mccarthy se queda pequeña, falta de ambición, partiendo sin embargo de una premisa de lo más interesante, es como si el interés del propio autor se fuese diluyendo y no acabara por creer en las verdaderas posibilidades de la novela. Nada de esto ocurre en Nana para dormir a un lobo. Del Oro confía plenamente en su obra, y tiene razones de peso para hacerlo.
  Toda la novela está escrita de forma ágil, sin grandes peripecias estilísticas, pero concediendo una importancia capital a la descripción y desarrollo de los personajes, consiguiendo de esta forma que empaticemos fácilmente con todos ellos, sobre todo con su protagonista, al cual acompañamos en ese rito de paso tan crucial como es el de la infancia a la adolescencia.
  Con el perfecto equilibrio de todos estos elementos, Del Oro ha escrito una novela profunda y muy accesible a pesar de su singularidad, donde hay momentos para la violencia, el dolor, el amor, el sentimiento de abandono, la generosidad, en definitiva, para casi todo, y además teñido por ocasionales pinceladas de humor.
   Lo único negativo de la obra sería los defectos de los que suelen adolecer todas las obras de una longitud considerable, es decir, pequeñas (en este caso) crisis de ritmo en algún pasaje, también dependiendo de los gustos e intereses del lector, ya que la obra en su totalidad está magníficamente estructurada.
  En definitiva, es una novela que os animo a descubrir, y si lo hacéis estoy convencido que la mayoría de vosotros os quedaréis, como yo, con ganas de más.

  Los interesados podrán adquirir la novela aquí  o aquí .